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La religión y la sociedad.-

"Creo profundamente que debemos encontrar, todos juntos, una nueva espiritualidad. Este nuevo concepto debería elaborarse en las religiones, de tal manera que todas las personas pudieran adherir a él. Necesitamos un nuevo concepto, una espiritualidad laica. Deberíamos promover dicho concepto con la ayuda de los científicos. Podría llevarnos a imaginar lo que todos estamos buscando: una moral secular." El Dalai-Lama, “Violencia y Compasión: Conversaciones con el Dalai Lama” , por Jean-Claude Carriére. Cuando se elige por vocación dirigir personas, la responsabilidad por los dirigidos de inmediato comienza a ser compartida. Si bien es cierto que en este espacio nos hemos enfocado en hacer análisis crítico constructivo y reconstructivo de las causas de nuestra “quiebra moral” como sociedad, especialmente dado el estrepitoso fracaso de los diferentes regímenes que hemos experimentado desde la época de la colonia hasta la fecha; no es menos cierto que las diferentes igles...

El Venezolano y la autoestima.-

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Hace ya más de veinte años, al leer la obra: “Autoestima del Venezolano, Democracia o marginalidad”, quedé atrapado en el concepto al ver como desde la perspectiva de la autoestima, se dibujaba de manera fiel, el imaginario de la sociedad venezolana. Hoy, vuelvo a ésta lectura y me sorprende aún más, observar que aquellas palabras resultaban ser, más que un oráculo, una descripción preclara de las consecuencias de una receta que hemos venido siguiendo de manera inadvertida en nuestra sociedad y que los resultados no podrían ser diferentes. “La marginalidad como status y profesión, conlleva carencia de “sí mismo”, negación de su propia experiencia, no conciencia, no contacto con sus necesidades y falta de objetivos personales. El marginal vive en la desvalorización, cultiva la pasividad y le rinde culto a la dependencia, a la amargura y a la resignación” “Marginal es el desarraigado, el desubicado, el que se impide el crecimiento, el que se niega a ser lo que es, no expresando sus...

EL DIA D.-

Escribir en momentos como éste tal vez no sea lo mejor. Aun tengo el amargo en la boca del estómago, por el coctel de trasnocho e impotencia que aturde la objetividad y fija de manera sostenida la atención en el vil avasalle del mal sobre un pueblo bueno, alegre, decente, inocente y minoritario sí… en malicia y perversión. Y es que es inevitable preguntarse si quienes detentan hoy el poder, habrán pensado algún momento que, al instituir un régimen de facto que conculque las libertades individuales en nombre de una supuesta máxima felicidad colectiva, no intuyan que sus hijos, sus nietos y demás familiares serán fagocitados por esa bestia que no conoce otra voluntad que la propia. Criar un leviatán no implica que por estar de momento de su lado, se tenga garantía eterna de indemnidad, bastaria que algún elemento no convenga a los intereses del partido para hacerlo prescindible. Así lo vivió gran parte del pueblo soviético ante el buró del partido comunista, así lo han experimenta...

Suramérica como una fantasía

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La paradoja marxista.-

      Cuando a principios del siglo diecinueve el joven Karl Marx, derivado de su escrutinio de las teorías que dominaban la academia, expuestas por Hegel en cuanto a la dialéctica y la historia, aunado a su pensamiento crítico sobre la economía capitalista y que llamó “la dictadura de la burguesía”, desarrolla la propuesta en la que las sociedades avanzan socioeconómicamente a través de la dialéctica de la “lucha de clases”; la dialéctica se sustenta en la contradicción en la estructura de las sociedades (amo-esclavo, capitalista-obrero…). Ante el vertiginoso avance en el desarrollo industrial europeo, las clases dominantes no se habían cuestionado antes, las condiciones / aspiraciones de la fuerza de trabajo. Marx analiza que las fuerzas de producción tienen una importancia no reconocida hasta el momento y por lo tanto, subvalorada.      Sin embargo más de cien años después, muchas cosas han cambiado. Las condiciones de intercambio han sufrido trans...

Balances

Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, descanse en paz y que sus deudos encuentren consuelo de espíritu ante su desaparición física. Cuando ocurre una muerte siempre es oportuna una reflexión. Se hace un balance de logros y desaciertos que arrojan un determinado resultado, con mayor razón cuando una figura ha tenido bajo su responsabilidad el destino de una nación. Coyuntura como ésta también es la llegada a una encrucijada. Es el cese de una era (quiéranlo o no) y la puerta de entrada a otra etapa. Es un alto que hace la historia para darnos la oportunidad de revisar lo andado y retomar camino, esta vez por una de las alternativas delante, que necesariamente será distinto al trayecto que hemos venido recorriendo. Es innegable que el poder que aglutinó Chávez durante su mandato, no tuvo precedentes. La mala gestión de quienes le antecedieron parece haber sido razón suficiente para que el país le invistiera de poder absoluto, incluso para constituir una república a su manera mediant...

Entre el bien y el mal.-

El descalabro de la legitimidad del régimen democrático, que se inicia en el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez (1974-1979) y se profundiza en el período Caldera II (1994-1999), justifica la perenne idea en el imaginario popular de la necesidad del “hombre fuerte” como posibilidad de redimir las instituciones y hacerlas al servicio de los pobres. Paradójicamente, el experimento revolucionario luego de catorce años de rascabucheos con regímenes islamitas pseudo-teocráticos, totalitarios, como el de Saddam y Gadafi (ambos defenestrados por su pueblo en la primavera árabe) y de última data la entrega ante el castro-comunismo que, para nuestra nación ha representado resultados catastróficos; es motivo de ésta reflexión. A propósito de lo suscrito, Friedich Hayek [1] en su libro Camino de servidumbre [2] hace una abstracción con relación a los totalitarismos e indica que los mismos, no habrían de ser temidos si estos pudiesen ser ejercidos por -hombres buenos-. Todo indica que exi...