lunes, 19 de junio de 2017

Reflexiones incómodas

A mi maestro Carlos Jorge...
La crítica es saludable cuando nos pone delante los errores cometidos y tendrá sentido cuando de ello deriven acciones que propicien el éxito a los fines del bien que se persigue. Experimentamos momentos aciagos para nuestra República, en nuestra sociedad emergen problemas que han estado sumergidos mediante la indolencia de nuestras clases dominantes desde nuestros primeros tiempos y que han emergido de manera violenta para poner de relieve nuestras más oscuras facetas como sociedad. Antes hemos escrito sobre las “representaciones sociales” idea del inconsciente colectivo que rige el comportamiento de la sociedad, nuestras sociedades son el arquetipo de nuestras virtudes y vicios individuales, colectivizados en la medida que se hacen notorios o abundantes. Esta tendencia engendra a su vez conducta según dicho marco y contamina o subsume lo bueno si lo malo se hace mayoritario. Así, nuestra sociedad no sólo es “buena gente”, “trabajadora y luchadora”; sino que también manifiesta lo que ha quedado patente en estos dieciocho años mediante violencia, corrupción, desidia, indolencia, rentismo y todos los males que ha revelado esta “etapa de revolución”.
Sin desmérito de los progresos industriales y “ascenso social” que muchos ciudadanos de bien aprovecharon del estado de bienestar de los cuarenta años de democracia, las equívocas políticas de asistencia social que tendían hacia el “asistencialismo” y no hacia la educación para “enseñar a pescar”; sumado a un sistema educativo que <<siendo meticulosos en el respeto al pensamiento plural>> no promocionó adecuadamente la <<educación ciudadana>>, el acento en los valores de la democracia sin soslayo o parangón como prescribía Simón Rodriguez y que su alumno predilecto Simón Bolívar predicó, hicieron posible que el germen del resentimiento y la lucha de clases tuviese “torcido” asiento en el imaginario colectivo.
No obstante las alarmas que genera nuestra actual situación, es sorprendente que no haya sido la sirena que convoque a nuclear una única, sólida y compacta oposición que consolide un frente ante un sistema que sostiene el poder a toda costa, y cuando decimos “a toda costa” implica transgredir los límites de la sensatez y sin contingente ético. Sí, hay un despertar que se manifiesta angustioso en diferentes y variopintas iniciativas, pero la dispersión y los esfuerzos parciales deben confluir para enriquecer la estrategia y aun cuando se abran varios frentes para combatir nuestra situación, respondan a una estrategia única que bien pudiese confluir a un ideario nacional que plante cara ante el régimen y proponga un nuevo orden nacional. No han sido suficientes las setenta y dos pérdidas de vidas que día a día van tachando con sangre en el calendario que contabiliza la dimensión de nuestra luctuosa tragedia; para poner en espera los intereses particulares y las diferencias ideológicas, para sumarse a un solo propósito, consolidar un proyecto país y definir una estrategia concertada para la transición en el plazo más corto posible y con el menor costo de víctimas.
Es el momento de poner a un lado la soberbia y trabajar de manera conjunta para construir el país que soñamos. La Asamblea Nacional es por excelencia la punta de lanza catalizadora para promover y organizar esta concertación nacional, en la cual tengan espacio “real” todos los sectores de la nación. Y decimos “real" por cuanto en la participación colectiva de dicha construcción, todas las ideas deben ser tomadas en cuenta, tabuladas para construir una sólida posición que colegie las voluntades de manera que se ponga coto al totalitarismo. La AN como centro, las Iglesias más representativas del sentir nacional, las academias con la representación de sus estudiantes, los empresarios y demás órganos colegiados, inclusive las disidencias del régimen, han de concurrir a sumarse a esta acción.
No podemos seguir eludiendo la realidad de que esto trascendió nuestra capacidad de discernimiento, hay intereses supranacionales interesados en continuar la caótica situación del país. Venezuela es y ha sido un botín deseado por muchos durante mucho tiempo. Y de manera segmentada, por separado o mediante los liderazgos convencionales, será muy cuesta arriba detener el desastre y se corre el riesgo de fracasar en el intento. No hemos avizorado aún la magnitud del problema con claridad y la soberbia contribuye al desespero y nubla la visión. Es indispensable LA UNIDAD, para ir con estrategias claras y oportunas en el proceso de recuperación de la institucionalidad, so pena de perder el momentum. Nuestro problema clave o fundamental tiene que ver con la educación y la cultura, nuestra débil complexión permitió que se desarrollara de manera imperceptible el mal que nos aqueja. Así como durante los cuarenta años de democracia ignoramos que sí había pobreza y excusión, también minimizamos los efectos que el discurso izquierdista estaba ocasionando en el seno de las universidades, en los barrios, a lo interno de los partidos políticos, algo que en algún momento haría eclosión.
El explosivo coctel que adquiere carácter neurálgico en los siguientes años consecuentes al primer gobierno de CAP (1979 en adelante), tendrían consecuencias nefastas para nuestro sistema. Sin duda alguna, Venezuela se dividía en dos polos de realidad ampliamente diferenciadas. Un sector de la población con acceso a los servicios y bondades de la modernidad, y por otro lado, un gran sector de la Venezuela rural sumado a un cinturón de miseria que pululaba en los cerros y barrios que crecían en los alrededores de las metrópolis sin control alguno y con una visión distorsionada de las bondades del petróleo, que hacía creer que sus carencias eran sólo producto de lo que se robaban los ricos y los políticos a costa de sus penas y padecimientos. Este sector mayoritario demográficamente era el caldo de cultivo por excelencia para el resentimiento y la revancha. Luego, en el seno mismo de la clase media movidos por intereses particulares de sectores que disputan el poder, comienza a tener cabida el discurso de carácter social pero maniqueo, carente de interés legítimo por soluciones, más sí cargado de señalamientos y críticas manipuladoras ante el “sacrificio de los más pobres”. Sin duda, esta mezcla de un sector que padece de las vicisitudes de no contar con el acceso a las bondades de la vida moderna, bombardeados con la idea de que la culpa de todas sus penas la tienen los corruptos y todos los empresarios que se “han robado lo que a ellos corresponde”, es una receta altamente explosiva y que detonó en capítulos, de los que el primero fue el “caracazo del 27 de febrero de 1989”. No obstante el remedio fue peor que la enfermedad y el destino quiso que viéramos de primera mano lo que significan los “demonios de nuestra sombra”.
Hoy la juventud enfrenta de una manera estoica la fuerza represiva del régimen. Persiguen un sueño que se alcanzará en la medida que se orquesten acuerdos de convivencia los que tarde o temprano han de surgir del mismo seno de nuestra colectividad. Quiera La Providencia que sea más temprano que tarde y que no ahondemos en los infiernos de la confrontación que lega odios, mayor pobreza y revancha. Tiempo de decisiones maduras.
“Las Violencias del Gobierno hacen un Pueblo astuto.
Primer grado de Política Popular.
La Astucia del Pueblo hace un Gobierno Suspicaz.
Primer grado de Política Gubernativa.
La Suspicacia del Gobierno hace un Pueblo desconfiado.
Segundo grado de Política Popular.
La Desconfianza del Pueblo hace un Gobierno Hipócrita.
Segundo grado de Política Gubernativa.
La Hipocresía del Gobierno hace un Pueblo falso.
Tercer grado de Política Popular.
La Falsedad del Pueblo hace un Gobierno arbitrario.
Tercer grado de Política Gubernativa.
La arbitrariedad del Gobierno hace un Pueblo atrevido.
Y se acaba la POLITICA porque se pierde el RESPETO.
Discordancia absoluta entre las partes.
El miedo hace al gobierno TIRANICO.
El ODIO hace al Pueblo CRUEL.”.


S. Rodríguez.     

martes, 6 de junio de 2017

Una historia de Dragones


A mi maestro Phileas de Montesexto:

Las historias antiguas, más allá de justificar la beatitud o edificar la veneración sobre un santo en particular, contienen siempre una alegoría plena de significados que vistos fuera de la característica devocional y con mayor intuición mística, son enseñanzas que nos pueden ayudar a trascender estados de consciencia. La historia de Santa Margarita se inicia en la región de Antioquia, Asia menor, en la que Margarita era la hija de un sacerdote llamado Onésimo y cuya madre murió en el parto de la niña. Sin embargo, para la iglesia ortodoxa, esta historia se imbrica con la de Marina, una valiente mujer que decide hacerle frente a un dragón que devora campesinos de la isla con tan solo agua bendita y un facsímil de la santa cruz. El dragón devora a la santa quien permanece intacta dentro del vientre del dragón, mediante la señal de la cruz rompe la carne del monstruo y emerge de sus entrañas para librarse del oscuro trance. Coincidencialmente, Margarita significa “Perla”, así entraña la alegoría simbólica a la Perla que para lucir su esplendor, debe ser expuesta de su tosco envoltorio.
Hoy a escala global, la sociedad se encuentra en estado de convulsión. Los hechos desde distinto matiz, pintan de gris el presente y amenazan con oscurecer más el horizonte. La violencia extrema que orbita en derredor de la guerra en Siria, ha dado evidencias ciertas del proceso de <deshumanización> que hemos venido experimentando. El consecuente fenómeno de la migración que afecta el estado de confort de países que han alcanzado un nivel de vida apreciable, ha puesto a prueba el grado de “solidaridad” y “calidez humana” que debería acompañar a una sociedad en situación de progreso y desarrollo. No obstante, ha sido la segregación, el proteccionismo al extremo de xenofobia, lo que ha dejado desnuda la verdad de que “progreso material no equivale a evolución espiritual”. En Venezuela, la constante que <<debería seguirse de la máxima evolutiva>> que marca un avance constante, aun cuando a diferentes ritmos pero nunca marcha atrás… en esta historia no se cumplió. Una sucesiva escalada de hechos que han ido demostrando de modo contundente, que las condiciones de vida moderna que deberían estar maridadas con el progreso, acá funcionaron en reversa; y hoy el país se hunde en la más profunda crisis vista en su historia y que abarca el factor moral y societario.
Es por esto que una revisión más allá de los síntomas, que profundice en las causas, es indispensable si se quiere aplicar correctivos de fondo y que los cambios sean significativos. La historia de Santa Margarita es una alegoría interesante como marco de análisis de caso para la experiencia Venezuela. Si observamos el dibujo de Rafael podemos observar un animal fiero, dotado de garras y colmillos hechos para herir, para desgarrar y devorar. Una bestia poderosa, fuerte, más grande que cualquier condición humana. Por otro lado, la santa reflejada en una virginal mujer, que ilustra la belleza, la fragilidad femenina, la complexión delicada que no está dotada para la lucha, para el combate. Nótese además que no es una batalla de ejércitos, es individuo contra “la bestia”, el poder que intimida contra la belleza de la pureza. Lo más sublime de la naturaleza humana, en lucha contra la fuerza bruta de la bestia.

La condición física de Santa Marina o Santa Margarita no es equivalente al poderío de la bestia, de hecho el Dragón está fagocitando a campesinos, a labriegos que tienen mayor condición física que la vestal; ella ha de sucumbir ante el poder del Dragón hasta quedar dentro de su vientre, es el descenso a los infiernos. Se vence mediante los instrumentos superiores, que no están a la vista porque son invisibles al ojo humano que solo valora lo evidente, lo obvio, la supremacía física o material es aparente. La historia nos enseña que lo mejor del ser humano puede vencer la barbarie. Del interior surge la fuerza que vence a la bestia, la devoción y la fe están relacionadas con el aspecto más elevado del “ser humano”, no necesariamente es una alegoría a “abandonarse en la voluntad de Dios”, ¡no! Ese fue el error de la edad media. La clave está en sacar a relucir el culmen del espíritu humano que definitivamente es expresión de lo divino, de lo elevado y que es por más, superior a la fuerza de la bestia. ¿Qué implica esto? Inteligencia por sobre fuerza, fortaleza de espíritu antes que fuerza bruta, templanza opuesta al desespero. Es tarea de todos empezar a trabajar nuestra “perla” de manera que la liberemos del opresor, contaminar nuestro entorno con el espíritu humano superior de manera que se produzca una “masa crítica” usando los preceptos de la física; que alcance a superar la inercia de lo Dragón que oprime nuestra verdadera esencia. 
* Dibujo de Rafael DiSanzio de 1590 obsequio al Papa Sixto V. 

jueves, 11 de mayo de 2017

DESPERTARES




El tema de este escrito es homónimo de una hermosa película de Penny Marshall basada en una etapa de la vida del doctor Oliver Sacks. Estrenada en 1990 y protagonizada por dos titanes del séptimo arte, Robin Willams y Robert DeNiro. Oliver Sacks, médico neurólogo; escribió el libro que inspira la realización del film y que desarrolla la historia alrededor de Leonard Lowe (Robert DeNiro) quien ha padecido desde su niñez de “encefalitis letárgica”[1] ; una condición que se manifiesta por apatía progresiva hacia el entorno, algunos síntomas parecidos al mal de Párkinson y que culmina en un estado de letargo catatónico. La experiencia del Dr. Sacks al entrar a trabajar en el hospital psiquiátrico Bainbridge (Beth Abraham Hospital en la realidad), en el cual conviven varios pacientes con dicha manifestación, hace que se sintonice profundamente con los cuadros relacionales entre pacientes y sus familias, en especial con el caso de Leonard. Sus estudios de investigación le llevan a promover la experimentación con la L-Dopa (Levodopa) con sorprendentes resultados que le regalaron a estos pacientes, un despertar temporal a un mundo que había avanzado ya más de diez años. El centro emotivo de la película transcurre precisamente en la duración de este episodio de lucidez que experimentan los pacientes y que los relaciona con lo sentimental, los valores de la familia, el valor de una madre, el amor hacia una pareja… pero con mucho énfasis la maravilla de la vida. Una de las escenas más aleccionadoras, en la que Leonard no puede dormir incluso por encima de una dosis importante de sedantes, y manifiesta tal desesperación que el personal médico cree que está presentado un episodio esquizofrénico, desenlaza en que ante la manifestación del reaparición de la enfermedad por los síntomas que presenta, necesitaba comunicarle al Dr. Sacks “que era importante recordarle a todo el mundo, el milagro de la vida”.
Hoy, atravesando el drama de país que tenemos, y admitiendo estar contaminado por el malestar que ocasiona ver la “corrida de toros” que se escenifica en la Avenida Francisco Fajardo como emblema, y que se extiende por las principales ciudades del país con sus particulares modos, cuesta maravillarse ante el milagro de la vida; no hace falta un sesudo análisis para saber quiénes hacen de matador y quienes ponen el lomo para las banderillas del gas y la inminente estocada del disparo. Es el medio que el ciudadano inconforme con el estado de las cosas halla para hacer sentir su desespero en un país que naufraga en un caldo maloliente y denso que sofoca y asquea. Son los signos de un despertar caótico, desorientado, extraño… A esto, en medio del fragor de la refriega, dentro de este maremágnum al que nos enfrentamos, es de vital importancia que hagamos un alto para poner en orden las cosas, reflexionar, honrar a los caídos, tanta vida regada por las calzadas, tantos sueños truncados a la mitad. Todos duelen, tienen particulares señas, algunos con énfasis como Alejandro Cañizales; con tan solo 17 años salió a conquistar la libertad con su alma de poeta; porque los músicos requieren una sensibilidad especial que no todos portamos y le toco entregar su instrumento más valioso en las calles en nombre de la libertad. Miguel Castillo había inaugurado sus sueños de comunicador hace escasos días, Oriana Wadskier tiene su carrera de medicina en puntos suspensivos...
Son símbolos valiosos que están siendo inmolados para cambiar la realidad de un país que llegó con sus propios pies a las puertas del infierno. Esto merece un alto para mirar que lo que nos acontece, es el ataque impío de <<la sombra>> de nuestra propia sociedad. <<Papá Dios nos está mostrando, todos y cada uno de los defectos que plagan nuestra sociedad>> y hasta que no integremos nuestra sombra y atemos nuestros demonios, no habremos de salir de esta pesadilla. Tendemos a mirar con rabia a los perpetradores del sistema, pero quienes se encuentran desempeñando ese papel hoy; reproducen en el campo mórfico ecos del pasado que también forma parte de nuestra historia y que por acción u omisión le hemos dado fuerza. No es que esta sociedad venezolana está compuesta de angelitos de un lado y demonios del otro, flagelándonos cada cual según su parcialidad política, no. Esta infección que hoy vemos con asco, es un subproducto de nuestra acomodada sociedad que se creyó inmune tan solo con voltear la cara contra el lado más feo. Un ejemplo clásico de esta realidad ha quedado plasmada para los anales de la historia en Caracas, los edificios de San Agustín del norte (vista de nuestra ilustración, formaron una barrera estética al complejo de Parque Central, convenientemente situado para servir de pantalla ante una de las emblemáticas favelas que circundan el paisaje caraqueño.

Hemos dado la espalda a nuestros más acervados vicios para convertirlos en cancerberos que fagocitan la parte más noble pero menos fuerte de nuestra sociedad. Así, seguimos ignorando nuestra sombra porque cuesta mucho reconocer nuestros fantasmas, es más fácil idealizar, ufanarnos del lado bueno del venezolano… Y ¿qué hay de nuestros defectos, o sólo los demás tienen defectos? Tendemos a sutilizarlos, no es deshonestidad, es picardía. No es promiscuidad, es exceso de alegría…
Hoy nos enfrentamos a esta dura realidad cual si fuese una pesadilla. Deseamos fervientemente que “todo pase así como pasa un mal sueño”. Pero de no producirse un sisma, de no asumir soluciones definitivas, profundas, meditadas, a consciencia, espirituales… nos estaremos tomando una aspirina que alivia el síntoma pero no ataca la enfermedad. En nuestro film escogido de preámbulo, Leonard no se equivocó en su presentimiento del regreso de la catatonia, los efectos de la droga eran limitados y no había sido perfeccionada, por lo que se producían secuelas que hacían retroceder la terapéutica. Y su desespero por decirle al Dr. Oliver Sacks la importancia de “recordarle a todos que la vida es un milagro”, ha tenido eco en muchos que buscan el elemento superlativo del espíritu humano para practicarlo y “traer el reino de Dios a esta tierra”. Se buscan hombres y mujeres de buena voluntad para multiplicar estas certezas. El Dr. Oliver Sacks siguió investigando y enseñando hasta su desaparición en agosto del año 2015. No cabe duda alguna del arrojo de estos héroes de la piedra y el escudo, sin embargo un nuevo estado de consciencia tiene que emerger y que impulse un despertar real de nuestra sociedad para poder realmente maravillarnos de la vida.



[1] También conocida como Von Economo, en honor al pionero en la investigación de la enfermedad, que se presentó a mediados de los años 20 en forma de epidemia y que era consecuente a una faringitis, seguida de trastornos severos del sueño y que desencadenaban en el cese de la motricidad autónoma del individuo. La mortalidad se sitúa en 40% y en cuanto a los sobrevivientes, padecen de la mencionada patología. Los más recientes tratamientos emplean la L-3,4-dihidroxifenilalanina (evolución de L-Dopa) en dosis controladas y se enfocan con mayor énfasis en la terapia física para extender la respuesta neurológica.

sábado, 11 de febrero de 2017

Camino a la VI República.- Comentarios sobre el artículo: Venezuela, La Batalla Final.

Del artículo escrito por el profesor Heinz Dietrich, el 30 de diciembre pasado en la sección de Autores de Aporrea, muy pertinente por demás cuyo título encabeza este escrito[1], he querido emplear con mucho respeto, su estructura para ahondar en una crítica a nuestra actual situación ideológica que parece “atrapada en el tiempo” mientras que los acomodos social, económicos y tecnológicos en el mundo, nos han dejado atrás, peligrosamente rezagados, quedando cada vez más frágiles ante el espectro del progreso. Inalcanzable para nuestras posibilidades alcanzar como nación lo que Simón Bolívar designa a las futuras generaciones de gobernantes: “Dignaos conceder a Venezuela un gobierno eminentemente popular, eminentemente justo, eminentemente moral, que encadene la opresión, la anarquía y la culpa… Un gobierno que haga triunfar bajo el imperio de leyes inexorables, la igualdad y la libertad”[2].
El problema de errar en la búsqueda de la fórmula del progreso no es exclusivo de Venezuela. América Latina se debate entre fórmulas repetidas y contradicciones que hoy están en puntos suspensivos en el mundo entero; fórmulas que nos han sumergido en el subdesarrollo, la pobreza y la exclusión. Una debilidad crónica y dependencia que nos ha llevado a buscar desesperadamente malabaristas, magos y maromeros para que nos ayuden a encontrar el sendero perdido hacia el primer mundo. Hemos de referirnos a la dicotomía entre liberalismo y socialismo en Venezuela; por ser éste el país donde disfrutamos y padecemos. Resulta pertinente, ya que aquí se pone a prueba el mito de lo “imprescindible” de los recursos materiales para alcanzar la autonomía ya que en nuestro caso, desde los cuarenta años de democracia imperfecta, pasando por los más de tres lustros del Socialismo del Siglo XXI, se han administrado (o mejor dicho: dilapidado Giordani dixit) la más ingente cantidad de recursos provenientes del suelo, sin que ello haya colocado al pueblo en el camino del desarrollo y la autosustentabilidad de la nación. Al contrario, ha servido para que élites se hayan enriquecido de manera grosera y escandalosa haciendo de los bienes del Estado, botín de pocos. Aquí cobran más vigencia que nunca las palabras de Simón Rodríguez: “o inventamos o erramos”. En esto es impostergable que hagamos crítica profunda de nuestros paradigmas para producir ideas nuevas, que sean pilares para el desarrollo de una sociedad de bienestar y progreso.
Volviendo al artículo del Profesor Dietrich, citamos: “El resultado final del proceso de transición será determinado por los militares y la geoeconomía mundial. Ante ambos atractores, la MUD y la Troyka son operadores de segunda clase en un polígono de transición definido por fuerzas superiores.” Preocupa que nuestra discusión no alcance superar el paradigma anti-imperialista, la paranoia de yanquis persiguiendo “nuestro petróleo”. El mundo entero abjura del uso de los combustibles fósiles ante su nocivo efecto sobre el planeta. Los científicos del primer mundo trabajan incansablemente en la investigación para la generación alternativa de energías más económicas y menos contaminantes. Sumado a esto, el mercado se encuentra saturado por la sobreoferta que impulsa a la baja los precios del crudo. El levantamiento de las sanciones a Irán conjuntamente con Estados Unidos ahora en el escenario como proveedor en los mercados, compromete la ya dudosa ventaja de pertenecer al Club Petrocaribe como mecenas de una causa con cuestionables ventajas. El tiempo ha dado la razón a quienes como Juan Pablo Pérez Alfonzo, han descrito los efectos narcotizantes del petróleo a semejanza “del excremento del Diablo”; pues éste ha servido para aletargar las potencialidades de nuestro pueblo, atornillando la corrupción como una de las formas más viles de sometimiento y alienación; para exacerbar la cultura rentista que nos amodorra y atornilla el mito del país rico. Hoy podemos comprender que los años de bonanza petrolera y la deriva económica que produjo, no proporcionó a nuestra nación la autarquía[3].
¿Subsisten intereses sobre nuestra situación geográfica que puedan ser atractivo de potencias? Sin duda alguna, pero no solo para el “big-brother”. Venezuela como puerta de entrada a Suramérica es atractiva para las potencias que observan con interés estas ventajas-. Sumado esto a las riquezas en recursos minerales e hídricos estratégicos de que dispone el suelo nacional, hace de Venezuela un botín preciado. Más, ¿Acaso alguna de las potencias establecidas o emergentes privilegiarían el bienestar “del otro” por encima de los intereses y conveniencias de su propio pueblo? ¿Qué nos pasó en ese trance de inocencia en el que se han enaltecido los convenios con Cuba, República Popular de China, Irán y otras naciones para llamar a estos “de gran beneficio para nuestro pueblo”? ¿Realmente hemos de ser tan cándidos para pensar que algún peregrino gobierno hará “negocios” para promover el desarrollo de otra nación por encima de los de su propio pueblo, de manera que en el futuro se constituya en un rival en los mercados internacionales? No podemos enajenarnos del hecho que “la condición humana primitiva” priva cuando entran en conflicto intereses. Prevalece el principio darwiniano por sobre elementos románticos de consustanciación ideológica. En este sentido cobra fuerza la sentencia del Prof. Dietrich de que la transición será definida por “fuerzas superiores”. Alerta como las que enerva Eulogio Delpino, al calificar nuestro futuro como “la inminencia de una catástrofe”, no puede ser ignorada, ni mucho menos ser vista como contra-revolucionarias pues el interés de la República se encuentra por encima de la prevalencia de ideal político alguno.
Las fuerzas superiores saben que nos encontramos ante una estructura productiva casi extinta, reducida a ruinas. El desmantelamiento del aparato industrial que se suma a la progresiva obsolescencia tecnológica mediante estos tres lustros, mientras de manera contrastante la nanotecnología, la bio y neurociencia marcan el rumbo en los avances e investigaciones de las naciones del primer mundo. Entonces la cuesta para acompasarnos a los ritmos del mundo es “empinada y culebrera”. En lo pragmático, con carácter de urgencia en nuestra realidad venezolana; el tema económico dando síntomas de catástrofe, ha de ser afrontado mediante el consenso y aceptando que tan sólo un gran acuerdo nacional podrá salvarnos de que todo esto escale a dimensiones bélicas y justifique una dictadura a lo Pinochet (Mejor dicho a lo Mugabe, Pinochet era progresista).
La perspectiva profética que describe el Prof. Dietrich para ser desarrollada en tres fases (cambios institucionales a partir de la Asamblea Nacional y el 6E, confrontación de los extremos en pugna en la calle y caos, para dar paso a un régimen militar, para luego iniciar el surgimiento de la VI República), tiene su peso específico. Tan solo un acto de constricción de consciencia sobre las circunstancias, podrá prever un inminente y sangriento desenlace. Por todo esto, es de vital importancia que se convoque a un proceso de concordia oppositurum como lo apunta el Prof. Dietrich, las posiciones extremas deben quedar en el congelador, pertenecen al pensamiento de la barbarie. El petróleo, aún como eje de controversias -nuestra principal fuente de ingresos-, está en el banquillo con muchas probabilidades de ser sentenciado a muerte, si no tomamos medidas urgentes corremos el peligro de sumarnos a los países en estado de miseria… así lo entendió el mundo árabe y diversificaron a tiempo sus fuentes de ingreso, haciendo secundaria la renta petrolera. Las potencias emergentes están seriamente abocadas en este propósito y siendo parte fundamental del motor de la economía mundial, es un motivo más para ocuparnos en diseñar una estrategia económica seria para los años por venir. El pensamiento de izquierda debe ir a un estadio superior al antiimperialista, entrar a una etapa propositiva que propicie el desarrollo y la evolución equitativa de los pueblos. Debemos concentrarnos en promover soluciones que concilien lo mejor de la economía de mercado, con la conciencia social “no rentista” ni parasitaria; así lo entendió la República Popular de China y han adecuado su estatuto. El Estado no puede ser un apéndice del partido o viceversa. Los partidos de turno son administradores de un bien que es recurso del Estado y el cual no puede ser excluyente.
“La América española es original, originales han de ser sus instituciones y su gobierno. Y originales, los medios de unas y otro. O inventamos o erramos. La América no debe imitar servilmente, sino ser original.” Simón Rodríguez. Sociedades Americanas, 1828.




[1] Publicado en www.aporrea.org/autores/heinz.dietrich
[2] Discurso ante el Congreso de Angostura de febrero de 1819.
[3] Término derivado del griego y que se aplica en la economía para aquellos procesos de autoabastecimiento o autosuficiencia.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Desatando nudos

Tan inminente el fin de este año 2016 y en vista que la gracia de Dios nos permite mirar hacia el 2017 con expectativa de porvenir, a mis lectores deseo la bendición del Padre Eterno, el que conoce mejor nuestras necesidades y que ha de proveernos el más adecuado sendero para nuestra evolución. Para nuestra sociedad, manifiesto el deseo que podamos ir al encuentro de la paz y la concordia para construir una ciudadanía consciente, progresista y solidaria; para que se abata de una vez por todas el mal de la ignorancia que nos ha llevado por el rumbo de la severidad en el aprendizaje.
Este escrito contiene aforismos sin un orden específico, pero que intentan reflejar nuestras más  latentes angustias y enunciar nuestros males a manera de reflexión, queriendo hacer espejo de modo que enfoquemos nuestros males buscando que en consciencia de nuestra cuota de responsabilidad, busquemos aportar a la discusión que nos lleve a promover síntesis de los opuestos y producir una ruta consistente hacia el progreso.
-          Si quedase al menos una pizca de sensatez en los liderazgos del país, haríamos un alto y dejaramos la perogrullada de creernos estar librando una “batalla entre socialismo y capitalismo”. Ambos términos son por ahora superlativos con relación a su aplicación real. Necesitamos levantar la mirada hacia el futuro, ver que el sendero que transitamos es sumamente destructivo y que la perspectiva para las futuras generaciones es completamente sombrío y desolador.
-          Tan sólo desde un acérrimo y profundo odio hacia Venezuela, puede producirse este mapa que ha llevado a nuestra sociedad a fagocitar su propio tejido social, so pretexto de la “liberación del capitalismo”. Nunca nuestro tejido fue consistente, la inequidad marcó profundamente la psiquis de quienes vivieron al margen del progreso social, a quienes no alcanzaron a insertarse en el mecanismo del progreso, esquema que asume la 4ta. República o como se ha distinguido nominalmente a este período: “los cuarenta años del pacto de Punto Fijo”. Se fortaleció la dialéctica del amo y el esclavo, y aunque sin muestras escandalosas, siempre se mantuvo en latencia.
-          El liberalismo sí funciono, quien le echaba ganas progresaba. Podía estudiar, acceder a vivienda y empleo digno. No obstante tampoco era perfecto… sus debilidades son -las lluvias que trajeron estos lodos-. Hubo mucha gente que nunca supo cómo insertarse en el esquema de éste modelo; y tanto ellos con las generaciones consecutivas, crecieron montaraces. Sumen el aditivo perverso que nuestro Juan Pablo Pérez Alfonzo y Arturo Uslar dieron por llamar: “el excremento del Diablo”; que representaba la soterrada práctica del modelo extraccionista y distributivo que profundizó y consolidó la pereza y la viveza criolla. Hoy se transfigura en la omniabarcante corrupción que carcome los huesos de la República.
-          Para colmo, nuestras escuelas y universidades estaban llenas de ñangaros de tiza y borrador. Por lo tanto varias generaciones crecieron anhelando esa República de Tomás Moro: -Utopía-, donde todo era justo y todos vivían en la perfección de la igualdad, sin necesidad alguna de gobierno. Veneramos la figura el Che Guevara y de Fidel Castro; tal vez por ser los íconos de la contracorriente, alma que todo estudiante abriga con el anhelo de revolucionar el mundo e imponer “la justicia” sin saber muy bien que cosa es eso. Y para colmo de males, triunfa la revolución cubana (David contra Goliath) y el Imperio maluco le impone sanciones a Cuba libre, lo que le dio a Fidel la excusa perfecta para repartir escasez y miseria sin que le salpicasen las consecuencias.
-          Y así como en la Unión Soviética Socialista, Alemania Federal, la China de Mao, la Argentina de Kirchner y la RBV de Hugo Chávez, se les enredó el volador tratando de implementar el “sueño de Bolívar”; porque todavía nadie sabe bien cuáles son los pasos precisos del recetario de Carlos Marx. Bueno, diríamos que quien supo hacerlo mejor fue el Comandante Fidel Castro, quien por cincuenta largos años logró que su pueblo inmolase sus sueños, su derecho a una vida digna y acorde con las escalas de bienestar de la media universal… Quienes osaron soñar, le ponían balsas a sus sueños y partían a esquivar tiburones con la mira puesta en la Florida del imperio mismo. Así muchos de estos soñadores han brillado en el arte, el deporte y muchas cosas más; habiendo conquistado el miedo y con fe cierta en que “sí se puede”.     
-          Tomando inspiración en el pensamiento de Simón Rodríguez: “¿Dónde iremos a buscar modelos? La América Española es original. Original han de ser sus instituciones y su Gobierno. Y originales los medios de fundar unas y otro. O inventamos o erramos”. No hemos de inventar el agua tibia, si desde la casa del pensamiento y el conocimiento como lo es por excelencia la Universidad, tomamos el modelo que han asumido la mayoría de las naciones, para mayor precisión, índices que emplean las naciones con mejores índices de progreso y bienestar[1], vemos que los cortes de gobierno son de la más diversa índole. Por lo tanto, si tenemos un modelo base comúnmente aceptado como lo es el liberal, sus debilidades han de ser rectificadas y moderadas con las ideas sociales para producir un Estado de corte socialdemócrata que ha sido fórmula proveedora de bienestar a quienes han asumido con responsabilidad el modelo. Aquí tiene que estar centrada la discusión hoy, de manera urgente… está muriendo nuestra gente por la tozudez de algunos, la ignorancia de otros y la indiferencia de otro tanto.
-          Nuestra experiencia tiene que servir para algo y haciendo exégesis de lo vivido, tuve la oportunidad de estar hace algunos años en Cuba y compartir con la gente de a pie. Algo que pude apreciar del cubano, es cómo valoran las cosas “magníficas” con que la vida nos obsequia día a día, pero que por cotidianas pasan desapercibidas. Una tarde a la orilla de la playa viendo el atardecer, ese espectáculo maravilloso que es el concierto de olas adornado el horizonte con los colores inigualables que deja el sol en su ocaso… el valor de la amistad y la valoración del aquí y ahora en un grato momento, el querer perpetuar en la memoria un abrazo, un gesto… “porque es el más valioso que tengo, mañana no sé si se producirá otra vez”. La seguridad de que somos algo más que esta materia… y que no importa ahora que seremos pero la certeza de “ese instante que te demuestra lo trascendente del pensamiento, de lo espiritual, lo ceremonial, lo maravilloso.
Ojalá que esta tormenta que vivimos nos haga mejores personas. Que nos permita ver hacia dentro porque en período de abundancia no nos acordamos que existe el hambre. Tengo fe porque he visto que con la adversidad, la solidaridad emerge y se crece. Que esa misma adversidad nos sirva para darle un alto a lo vano para ejercer de una vez por todas, nuestra condición de “humanos”. De espíritus viviendo la experiencia de un cuerpo. Que el 2017 sirva para reconciliarnos y encontrar juntos el camino, es tarea de todos.



[1] Legatum Institute, publica cada año el índice de posiciones de países con relación al bienestar de los ciudadanos, tomando elementos clásicos como por ejemplo: economía, educación, salud, gobernanza, entre otros que evidencian el grado de progreso que tiene el país. Por cierto ocupando el vergonzoso sitial No. 105 ente Honduras e Irán, incluso a sabiendas que las cifras oficiales gozan de dudosa credibilidad ya que señalan que estos índices son “modelos burgueses de ver el mundo”. Ref. http://www.prosperity.com/download_file/view_inline/2833