viernes, 22 de septiembre de 2017

Votar o no votar… this is a question…

     El drama por el que atraviesa nuestra sociedad venezolana, alcanza magnitudes realmente alarmantes, especialmente por el futuro que, basados en los hechos, proyecta características catastróficas. No obstante, la psicología común del venezolano parece haber adoptado el humor como un pasaporte al optimismo y la esperanza. Hemos de asumirlo de esta manera antes que pensar que es un ejercicio de evasión de la realidad… esperando que “la suerte” nos acompañe y el destino no sea tan severo. No deja de sorprender que las naciones en bloque –salvo las excepciones de gobiernos como Bolivia, Nicaragua, Cuba y otros más desafortunados aún– se preocupen por nuestra calamidad y procuren por una solución negociada, previendo que la magnitud de la catástrofe que se avecina sea aún peor (¡y puede ser peor!). Mientras que la tozudez del régimen puede entenderse en el drama de la fiera acorralada que ataca aún con mayor fiereza en la medida que se encuentra acorralada, sin salida.
     Lo que resulta inexplicable es que, aun cuando aparentemente la oposición comprende la profundidad de la crisis y la urgencia para que emerja un sistema alternativo al actual, aún no sea capaz de alcanzar el consenso en las decisiones más importantes que deben provenir del órgano colegiado para ello como es la MUD. Como líderes y por lo tanto guías de la sociedad dar muestras claras de estar nucleados en un único y amplio frente que provea de soluciones alternativas al caos que nos consume debe haber surgido de manera espontánea. Uno de los aspectos de más reciente data y que sirve para dar cuenta del errático comportamiento de los liderazgos, trata en cuanto a las elecciones regionales que teóricamente se han de realizar el quince de octubre.
    Para "hacer el cuento corto" en un tema que ya está sumamente desgastado, por una parte quienes defienden la institución del voto, tienen argumentos válidos en que el voto es por excelencia uno de los pilares de la democracia. Que por cuanto el ciudadano no participa en el monopolio de las armas, sólo puede pugnar por el acceso al poder mediante el proceso eleccionario.
Por otro lado, quienes abjuran de la participación en el proceso eleccionario, también tienen argumentos de peso para sus determinaciones. El desequilibro en la composición rectoral del CNE (tres a uno sin contar que todo el plantel interno obedece a los intereses de su empleador, i.e. el partido de gobierno), el escándalo producto de las declaraciones de los directivos de Smartmatics en el que acusan abiertamente de manipulación de los datos, más la desalentadora estrategia que han dejado procesos entre los cuales cuenta la elección de la Asamblea Nacional de 2015; que evidencian la intención de anular la representatividad del acto del voto, son motivos que deben poner a reflexionar a quienes no comparten esta posición.
Lo que resulta inaceptable es el increíble pugilato que se ha armado entre los dos bandos en los que se acusan mutuamente de colaboracionistas, divisionistas y una suma de calificativos inexplicables para la trayectoria de quienes han caído en este perverso juego. “¡Qué irónico es, precisamente, que a través de la palabra, el hombre pueda degradarse por debajo de los que no tienen palabra” diría Soren Kierkegaard. A principios de esta semana en un conocido programa matutino hacían foro destacadas figuras del acontecer nacional que “trivializaban” los motivos para no votar que resultan a lo menos inaceptables proviniendo de quienes deliberaban. Hemos perdido la brújula de tal manera que la argumentación usada para descalificar de manera tan infantil al contrario nos hace pensar que tenemos lo que nos merecemos. Entonces el régimen puede sentarse tranquilo a sabiendas que desde el espacio de la razón, jamás alcanzaremos a organizar una coherente y real oposición que se erija en alternativa a tanto desconcierto.
Cuando revisamos los datos de Caritas de Venezuela[1] y observamos que en la muestra estudiada, el sesenta y siete por ciento (67%) manifiesta registros de una dieta inadecuada y zonas del país con treinta y ocho por ciento (38%) de índices de desnutrición en niños menores de cinco años, no nos queda más que pedirle a Dios que si aún tiene estómago para voltear hacia esta “tierra de desgracias”, en la que hemos despilfarrado una de las riquezas más grandes del planeta, que lejos de aprovechar de la mejor manera la riqueza del subsuelo, tan solo ha servido para magnificar la avaricia y el egoísmo, acorte nuestro padecer, ya que no creo posible que haya piedad para quienes han obrado de manera tan vil como para merecer clemencia divina.
¿Votar o no? será intrascendente mientras no ocurran cambios profundos en la consciencia de quienes tienen la posibilidad de llevar al pueblo a un estadio superior de bienestar.
“El talento sin probidad es un azote”.
S. Bolívar.




[1] http://caritasvenezuela.org.ve/wp/wp-content/uploads/Situacion-Nutricional.-Oct_Dic-2016.-Caritas-Venezuela.pdf

jueves, 27 de julio de 2017

Democracy and the Ethics

Classifying or cataloging the situation that Venezuela live is too hard, so much more predict possible outcomes. Now the emotions have long transgressed the limits that are channeled through dialogue -formal- and the negotiation. Our strange case maintains to Tyrians and Trojans on state of perplexity, much more to the international community that uses the traditional diplomatic and negotiation mechanisms with a passed successful but which here looks like a child game.

Meanwhile, from the precarious government, the factions in question continue to defend the remnant spaces of power, on the other hand the leaderships present in the union of political parties represented in the MUD on the one hand and the deputies representing the National Assembly elected in 2015 presenting a opposition that tries to lead the street action but preserving the conditions of "non-violence" and "within the constitution everything" and also trying to remain in "advantageous position" before any change of luck. The germ of revolution present in all societies and dreaming of a better world, with possibilities for progress and with a desire to change the course of the country, embodies in the so-called Resistencia, an emerging and anonymous non-collegiate body that stands out for its qualities of Courage, boldness and of course "temerity" -constituted by the youth that vibrates in energy and hormones- that opposes like the allegory of David against Goliath putting its value to sophisticated systems of repression that act without any modesty more than the care to not triggering alarms of an international order that may provoke an intervention. This unfortunately has only thrown victims on the most vulnerable side, and now to more than hundred of deceases, it hurts deeply when we look at the common characteristic of these slaughtered beings, mostly children who had to change the natural and joyful enjoyment of youth by exposure to danger of combat. That at a young age they already know firsthand hunger, not to mention the other frustrations when they think about the horizon. So grays that they prefer the dangerous route of rebellion without proper conditions, armed with sticks, stones and cardboard shields.

On the other hand, a sector very sui generis of inhabitants who have always been there, silent, almost invisible... timid in the action and expression themselves for having been so wrong. This sector in the past decades called him "Juan Bimba", work of the fertile imaginery of Mariano Medina Febres (Cumanese M.D. who used the pseudonym of "Medo") to characterize a figure that starred his illustrations in the cartoons of Venezuelan newspapers, represented by a thin little man who wore flannel, trousers gnawed with his pants folded upwards, wearing espadrilles and a hat of "cogollo". Alluding to the Venezuelan in poverty and peasant origin, our remembered Leo (Leoncio Martínez) also reproduced it in his cartoons critical of the governments in turn and also mentioned by the poet Andrés Eloy Blanco recreating him in his deliveries of the magazine "Fantoches" of the thirties.

Presidential candidates would make profitable use of this void by manipulating the wills, revell the neglect and lack of commitment to this sector of the country by previous governments and the promise of "that they would truly this sector get out  of tpoverty" Thus they would accede to the power. The 1997 campaign was not the exception, it combines the disenchantment of this population fed up with being used and then discarded, added to an element present in the popular imaginary that associate the military discipline with "order and firm hand". It was blamed for all evils to the capitalism and any form of institution such as the church, private education, entrepreneurs, trade unions, ethics is now a capitalist ethic and everything within the formal framework has been guilty of all our misfortunes. What was not in the libretto is the extramural links that would be made possible by this "revolution" that questions everything instituted, so the subliminal and sweetened scene comes into play, the association with unconventional insurgencies like the FARC, the renegades of World as Saddam Hussein, the Cuban hero Fidel Castro and the eternal fighters of the Middle East ... everything fits into revolution, now what has been considered and well determined as a crime, can be reviewed, "stealing is not bad if you have to". Therefore, treatment of offenders does not automatically exclude them to the rigth so that prisons now must be recreational centers. The edges are dangerously dissolved and society is no longer civil but "civic-military" and now the military justice has the door open to try civilians before what can be considered a crime against the motherland.

The development of this history now we know it well, i.e., already sufferind in our own flesh. And an exhaustive analysis of all the edges that belong to this tragic history that turn the richest country of Latin America in the most maddening economic and social tragedy of its history will be pertinent. We will have time to account for the mistakes that brought us to this tragedy. The urgency is to glimpse a route of escape before it is too late and yes ... it is possible to fall deeper and deeper into the precipice, for example it is enough to look closely at the Haiti of Duvalier, with more drama the plight of Syria of Al Assad. Imagine for a moment our condition of vulnerability to face the occurrence of a natural phenomenon such as a flood, earthquake, hurricane... please just imagines and draw conclusions.
I would like the lector to pause to evaluate the following approach. Each day that passes, our country loses its position in the rhythm of its evolution, as the consequences of our mistakes are deepened. This is an exponential formula. For each day of shortages of food, multiplied by each child suffering from hunger or malnutrition, we add to our future a man with disability to adapt efficiently to the environment around him. For each child orphaned by the action of the delincuency, endemic diseases that resurface, the irresponsable paternity, etc ... is multiplied to the nth potency the probabilities that reproduce the model of perpetrator in the environment that it touches him live with the consequences derived from such behavior. With each young professional who emigrates, it is a quantum less in the healthy articulation of a self-sustaining country.

From this space we have said that the true success of the country passes through a leap of consciousness, this implies - we have also emphasized - that a surge critical mass change paradigm and serves as a promoter of the change of consciousness. That new man who Nietzsche spoke, who goes through the three transformations and reaches the category of child, full of future and possibilities, that arises after the figurative death of God, is a child who has a lifetime to reach his goals and Objectives, that child is the product of a transformation that leaves behind its own aspects similar to the beasts and becomes a being plained of faculties, especially the humanizing reason that Nietzsche called "ascending instincts". It may be thought that these are distant transformations on the horizon, notwithstanding, a crisis such as that which the country is experiencing or perhaps more acute as what may possibly correspond us to transcend, they are "accelerantes" in the processes of the evolution of the consciousness.

Returning to our current situation, it is worth mentioning a fact that has been almost unnoticed in the framework of the intervention of the Secretary General of the OAS on Wednesday, July 26, at the subcommittee for Latin America of the Senate Chamber of the United States . In the speech of Senator Robert Menéndez in which he challenged Mr. Almagro as to the reasons why they had not reached consensus in the meetings of the organ of the American States, especially because of the abstention or contrary vote by countries Committed economically to the Venezuelan government, and which left a clear example of the significance of the agreements that provide them with an advantage or privilege for oil quotas and which reveals the deterioration of fundamental values ​​such as ethics, especially in organizations designed to The promotion of fundamental values ​​against any threat to its members.


The world has not paid sufficient attention to the Venezuelan case because it is unprecedented in diplomatic practice. With more emphasis due to the reality that any nation can inadvertently fall into this trap and be the victim of a drama like ours, in which conventional articulations are not enough to resolve the conflict. The world must review practices in this regard, look at its current status and functionality to prevent damages and settle conflicts of interest. Perhaps nations subject to a certain ethic obey the defined steps, however cases such as ours escape conventional definitions and would require further consideration to adopt measures to effectively stop the budding disaster. Undoubtedly Dr. Luis Almagro and Marco Rubio has made a remarkable effort to defend invaluable value as is <Democracy>, history must recognize it.

Miradas no convencionales

    Clasificar, comparar o catalogar la situación por la que atraviesa Venezuela es muy difícil, cuanto más predecir posibles desenlaces. Ya los cauces de las emociones han transgredido por mucho los límites que se canalizan a través del diálogo –serio– y la negociación. Nuestro extraño caso aún tiene en estado de perplejidad a tirios y troyanos, mucho más a la comunidad internacional que emplea los mecanismos tradicionales diplomáticos y de negociación con antecedentes exitosos pero que acá resultan ensayos infantiles.

    Mientras, desde el precario gobierno las facciones interesadas continúan defendiendo férreamente los espacios remanentes de poder, por otro lado los liderazgos presentes en la unión de partidos políticos representados en la MUD por una parte y los diputados que representan la Asamblea Nacional elegida el 2015, presentando una oposición que intenta liderar la acción de calle pero preservando los condicionantes de “no violencia” y “dentro de la constitución todo” y además procurando quedar en “posición ventajosa” ante cualquier cambio de suerte. El germen de revolución presente en todas las sociedades y que sueña con un mundo mejor, con posibilidades de progreso y con ganas de cambiar el rumbo del país, encarna en la llamada Resistencia, un emergente y anónimo cuerpo no colegiado que destaca por sus cualidades de valentía, arrojo y por supuesto “temeridad” –consustanciado a la juventud que vibra en energía y hormonas– que se opone cual la alegoría de David contra Goliath anteponiendo su valor a sofisticados sistemas de represión que actúan sin ningún tipo de recato más que el cuidado de no disparar las alarmas de orden internacional que puedan provocar una intervención. Esto lamentablemente solo ha arrojado víctimas del lado más vulnerable, pasa ya el centenar que duele, duele profundamente cuando miramos la característica común de estos seres abatidos, niños en su mayoría que debieron cambiar el goce natural y alegre de la juventud por la exposición al peligro del combate. Que a su corta edad ya conocen de primera mano el hambre, ni hablar de las demás frustraciones cuando piensan en el horizonte. Tanto gris, que prefieren la peligrosa ruta de la rebelión sin condiciones adecuadas, armados con palos, piedras y escudos de cartón.
    Por otra parte, un sector muy sui generis de habitantes que siempre han estado ahí, silentes, casi invisibles… tímidos en el accionar y expresarse por haberse equivocado tanto. Este sector en las décadas pasadas le llamaban “Juan Bimba”, obra de la fértil imaginería de Mariano Medina Febres (médico cumanés que usaba el seudónimo de “Medo”) para caracterizar un muñequito que protagonizaba sus ilustraciones en las caricaturas de los diarios venezolanos, representado por un hombrecito delgaducho que vestía franela, pantalón roído con los ruedos doblados hacia arriba, calzando alpargatas y sombrero de cogollo.  Alude al venezolano en condición de pobreza y de origen campesino, nuestro recordado Leo (Leoncio Martínez) también lo reprodujo en sus caricaturas críticas a los gobiernos de turno y que también menciona el Poeta Andrés Eloy Blanco recreándole en sus entregas de la revista “Fantoches” de los años treinta.
    Candidatos presidenciales harían uso provechoso de este vacío manoseando voluntades, haciendo notorio el olvido y falta de compromiso con este sector del país por parte de los gobiernos anteriores y so promesa de por medio de “que ellos sí sacarían de verdad a este sector de la pobreza” así lograban detentar el poder. La campaña del 1997 no fue la excepción, conjuga el desencanto de esta población harta de ser usada y luego desechada, sumado a un elemento presente en el imaginario popular que cotiza la disciplina militar asociada a “orden y mano dura”. Se culpó de todos los males al capitalismo y a toda forma de institución y organización como la iglesia, la educación privada, los empresarios, los sindicatos, la ética ahora es una "ética capitalista" relativizando contenidos y todo lo que esté dentro de este marco formal ha sido el culpable de todas nuestras desgracias. Lo que no estaba en el libreto es los vínculos extramuros que se posibilitarían mediante esta “revolución” que cuestiona todo lo instituido, así entra en el escenario de una manera sublimada y edulcorada, la asociación con insurgencias no convencionales como las FARC, los renegados del mundo como Sadam Hussein, el prócer cubano Fidel Castro y los eternos combatientes de medio oriente… todo cabe en revolución, ahora lo que ha considerado y bien determinado como delito, puede ser revisado, “robar no es malo si se tiene necesidad” (HCF dixit)... Por tanto, el tratamiento a los transgresores a las leyes ha de ser no de excluirles de pleno derecho por lo que las cárceles ahora han de ser centros recreativos. Se disuelven peligrosamente los bordes y la sociedad ya no es civil sino “cívico-militar” y ahora la justicia militar tiene abierta la puerta para juzgar a civiles ante lo que pueda considerarse delito contra la patria.

     El desarrollo de esta historia ya la conocemos bien, mejor dicho, ya la sufrimos en carne propia. Y ha de ser pertinente un análisis exhaustivo de todas las aristas que pertenecen a esta trágica historia que sume al país más rico de américa latina en la más desesperante tragedia económica y social de su historia. Ya tendremos tiempo de contabilizar los desaciertos que nos trajeron a esta tragedia. La urgencia es vislumbrar una ruta de escape antes que sea demasiado tarde y sí… sí es posible caer cada vez más profundo en el precipicio, para muestra basta mirar en perspectiva la Haití de Duvalier, con más drama la penosa situación de la Siria de Al Assad. Imaginemos por un momento nuestra condición de vulnerabilidad y enfrentar el acaecimiento de un fenómeno natural como por ejemplo una inundación, terremoto, huracán… solo imaginen y saquen proyecciones.
Quisiera se detengan un momento y se evalúe el siguiente planteamiento. Cada día que transcurre, nuestro país pierde posición en el ritmo de evolución que le corresponde, en la misma medida que se profundizan las consecuencias de nuestros desaciertos. Esto es una fórmula exponencial. Por cada día de desabastecimiento y escasez, multiplicado por cada niño que sufre el embate del hambre o la subalimentación, sumamos al futuro próximo un hombre con capacidades de adaptación notoriamente menores al medio que le rodea. Por cada niño huérfano ante la acción del hampa, las enfermedades endémicas que resurgen, la paternidad disoluta, etc… se multiplica a la enésima potencia las probabilidades que reproduzca el modelo de perpetrador en el medio que le toque vivir con las consecuencias derivadas de tal conducta. Con cada joven profesional que emigra, es un quantum menos en la sana articulación de un país autosustentable.

   Desde este espacio hemos dicho que el verdadero éxito del país pasa por un salto de consciencia, esto implica –también lo hemos recalcado– que una masa crítica cambie de paradigma y sirva de agente promotor del cambio de consciencia. Ese hombre nuevo que habló Nietzsche que pasa por las tres transformaciones y que alcanza la categoría de niño, pleno de futuro y posibilidades, que surge tras la muerte figurativa de Dios (es la muerte de ese Dios de afura para tenerlo dentro, reproduciendo la mejor potencialidad posible), es un niño que tiene toda una vida por delante para alcanzar sus metas y objetivos, ese niño es producto de una transformación que deja tras de sí aspectos propios semejantes a las bestias y deviene en un ser pleno de facultades, en especial la razón humanizante que Nietzsche llamó “instintos ascendentes”. Puede pensarse que estas son transformaciones lejanas en el horizonte, no obstante, crisis como la que vive el país o tal vez más agudas como tal vez nos corresponda trascender (La Providencia nos ahorre el tránsito), son “acelerantes” en los procesos de la evolución de la consciencia.

    Volviendo a nuestra situación actual, vale destacar un hecho que ha pasado casi desapercibido en el marco de la intervención del Secretario General de la OEA el día miércoles 26 de julio, en la sesión del subcomité para Latinoamérica de la cámara del senado de los Estados Unidos. En la intervención del Senador Robert Menéndez, en la que interpeló al Sr. Almagro en cuanto a las razones por las que no habían alcanzado el consenso en las reuniones del órgano de los Estados Americanos, en especial dada la abstención o voto contrario por parte de países comprometidos económicamente con el gobierno venezolano y que dejaron claro ejemplo de lo que significa el peso de los acuerdos que les proveen de ventaja o privilegio por las cuotas de petróleo y que revela el franco deterioro en la escala de valores fundamentales que se manifiestan en una ética, con mayor énfasis en organizaciones concebidas para la promoción de dichos valores fundamentales y la protección ante amenazas para sus miembros.

    El mundo no ha puesto suficiente atención al caso venezolano por ser este inédito a la práctica diplomática. Con más énfasis ante la realidad de que cualquier nación puede caer inadvertidamente en esta trampa y ser víctima de un drama como el nuestro, que las instituciones claves como el sistema judicial y las fuerzas armadas sean alienadas al servicio de una parcialidad y la voluntad popular se anule. El mundo debe entender que ante estas situaciones fuera de la lógica occidental y del derecho canónico, lo tradicional no sirve. Se impone pues revisar las prácticas de manera que incorporen la ayuda efectiva de manera que se apoye en una consulta limpia al pueblo, a las mayorías, si están de acuerdo o no con la forma de gobierno. Todo vale con fines a economizar víctimas inocentes en la contienda. El orden de los valores fundamentales tiene que preservarse y la democracia sin duda alguna es la forma de gobierno más perfecta y cónsona con la razón. Sin duda que los esfuerzos del Dr. Luis Almagro y el senador Marco Rubio han dejado muestras ejemplares de estar consustanciados con su papel como servidores de la democracia, la historia les ha de reconocer tal esfuerzo.

lunes, 19 de junio de 2017

Reflexiones incómodas

A mi maestro Carlos Jorge...
La crítica es saludable cuando nos pone delante los errores cometidos y tendrá sentido cuando de ello deriven acciones que propicien el éxito a los fines del bien que se persigue. Experimentamos momentos aciagos para nuestra República, en nuestra sociedad emergen problemas que han estado sumergidos mediante la indolencia de nuestras clases dominantes desde nuestros primeros tiempos y que han emergido de manera violenta para poner de relieve nuestras más oscuras facetas como sociedad. Antes hemos escrito sobre las “representaciones sociales” idea del inconsciente colectivo que rige el comportamiento de la sociedad, nuestras sociedades son el arquetipo de nuestras virtudes y vicios individuales, colectivizados en la medida que se hacen notorios o abundantes. Esta tendencia engendra a su vez conducta según dicho marco y contamina o subsume lo bueno si lo malo se hace mayoritario. Así, nuestra sociedad no sólo es “buena gente”, “trabajadora y luchadora”; sino que también manifiesta lo que ha quedado patente en estos dieciocho años mediante violencia, corrupción, desidia, indolencia, rentismo y todos los males que ha revelado esta “etapa de revolución”.
Sin desmérito de los progresos industriales y “ascenso social” que muchos ciudadanos de bien aprovecharon del estado de bienestar de los cuarenta años de democracia, las equívocas políticas de asistencia social que tendían hacia el “asistencialismo” y no hacia la educación para “enseñar a pescar”; sumado a un sistema educativo que <<siendo meticulosos en el respeto al pensamiento plural>> no promocionó adecuadamente la <<educación ciudadana>>, el acento en los valores de la democracia sin soslayo o parangón como prescribía Simón Rodriguez y que su alumno predilecto Simón Bolívar predicó, hicieron posible que el germen del resentimiento y la lucha de clases tuviese “torcido” asiento en el imaginario colectivo.
No obstante las alarmas que genera nuestra actual situación, es sorprendente que no haya sido la sirena que convoque a nuclear una única, sólida y compacta oposición que consolide un frente ante un sistema que sostiene el poder a toda costa, y cuando decimos “a toda costa” implica transgredir los límites de la sensatez y sin contingente ético. Sí, hay un despertar que se manifiesta angustioso en diferentes y variopintas iniciativas, pero la dispersión y los esfuerzos parciales deben confluir para enriquecer la estrategia y aun cuando se abran varios frentes para combatir nuestra situación, respondan a una estrategia única que bien pudiese confluir a un ideario nacional que plante cara ante el régimen y proponga un nuevo orden nacional. No han sido suficientes las setenta y dos pérdidas de vidas que día a día van tachando con sangre en el calendario que contabiliza la dimensión de nuestra luctuosa tragedia; para poner en espera los intereses particulares y las diferencias ideológicas, para sumarse a un solo propósito, consolidar un proyecto país y definir una estrategia concertada para la transición en el plazo más corto posible y con el menor costo de víctimas.
Es el momento de poner a un lado la soberbia y trabajar de manera conjunta para construir el país que soñamos. La Asamblea Nacional es por excelencia la punta de lanza catalizadora para promover y organizar esta concertación nacional, en la cual tengan espacio “real” todos los sectores de la nación. Y decimos “real" por cuanto en la participación colectiva de dicha construcción, todas las ideas deben ser tomadas en cuenta, tabuladas para construir una sólida posición que colegie las voluntades de manera que se ponga coto al totalitarismo. La AN como centro, las Iglesias más representativas del sentir nacional, las academias con la representación de sus estudiantes, los empresarios y demás órganos colegiados, inclusive las disidencias del régimen, han de concurrir a sumarse a esta acción.
No podemos seguir eludiendo la realidad de que esto trascendió nuestra capacidad de discernimiento, hay intereses supranacionales interesados en continuar la caótica situación del país. Venezuela es y ha sido un botín deseado por muchos durante mucho tiempo. Y de manera segmentada, por separado o mediante los liderazgos convencionales, será muy cuesta arriba detener el desastre y se corre el riesgo de fracasar en el intento. No hemos avizorado aún la magnitud del problema con claridad y la soberbia contribuye al desespero y nubla la visión. Es indispensable LA UNIDAD, para ir con estrategias claras y oportunas en el proceso de recuperación de la institucionalidad, so pena de perder el momentum. Nuestro problema clave o fundamental tiene que ver con la educación y la cultura, nuestra débil complexión permitió que se desarrollara de manera imperceptible el mal que nos aqueja. Así como durante los cuarenta años de democracia ignoramos que sí había pobreza y excusión, también minimizamos los efectos que el discurso izquierdista estaba ocasionando en el seno de las universidades, en los barrios, a lo interno de los partidos políticos, algo que en algún momento haría eclosión.
El explosivo coctel que adquiere carácter neurálgico en los siguientes años consecuentes al primer gobierno de CAP (1979 en adelante), tendrían consecuencias nefastas para nuestro sistema. Sin duda alguna, Venezuela se dividía en dos polos de realidad ampliamente diferenciadas. Un sector de la población con acceso a los servicios y bondades de la modernidad, y por otro lado, un gran sector de la Venezuela rural sumado a un cinturón de miseria que pululaba en los cerros y barrios que crecían en los alrededores de las metrópolis sin control alguno y con una visión distorsionada de las bondades del petróleo, que hacía creer que sus carencias eran sólo producto de lo que se robaban los ricos y los políticos a costa de sus penas y padecimientos. Este sector mayoritario demográficamente era el caldo de cultivo por excelencia para el resentimiento y la revancha. Luego, en el seno mismo de la clase media movidos por intereses particulares de sectores que disputan el poder, comienza a tener cabida el discurso de carácter social pero maniqueo, carente de interés legítimo por soluciones, más sí cargado de señalamientos y críticas manipuladoras ante el “sacrificio de los más pobres”. Sin duda, esta mezcla de un sector que padece de las vicisitudes de no contar con el acceso a las bondades de la vida moderna, bombardeados con la idea de que la culpa de todas sus penas la tienen los corruptos y todos los empresarios que se “han robado lo que a ellos corresponde”, es una receta altamente explosiva y que detonó en capítulos, de los que el primero fue el “caracazo del 27 de febrero de 1989”. No obstante el remedio fue peor que la enfermedad y el destino quiso que viéramos de primera mano lo que significan los “demonios de nuestra sombra”.
Hoy la juventud enfrenta de una manera estoica la fuerza represiva del régimen. Persiguen un sueño que se alcanzará en la medida que se orquesten acuerdos de convivencia los que tarde o temprano han de surgir del mismo seno de nuestra colectividad. Quiera La Providencia que sea más temprano que tarde y que no ahondemos en los infiernos de la confrontación que lega odios, mayor pobreza y revancha. Tiempo de decisiones maduras.
“Las Violencias del Gobierno hacen un Pueblo astuto.
Primer grado de Política Popular.
La Astucia del Pueblo hace un Gobierno Suspicaz.
Primer grado de Política Gubernativa.
La Suspicacia del Gobierno hace un Pueblo desconfiado.
Segundo grado de Política Popular.
La Desconfianza del Pueblo hace un Gobierno Hipócrita.
Segundo grado de Política Gubernativa.
La Hipocresía del Gobierno hace un Pueblo falso.
Tercer grado de Política Popular.
La Falsedad del Pueblo hace un Gobierno arbitrario.
Tercer grado de Política Gubernativa.
La arbitrariedad del Gobierno hace un Pueblo atrevido.
Y se acaba la POLITICA porque se pierde el RESPETO.
Discordancia absoluta entre las partes.
El miedo hace al gobierno TIRANICO.
El ODIO hace al Pueblo CRUEL.”.


S. Rodríguez.     

martes, 6 de junio de 2017

Una historia de Dragones


A mi maestro Phileas de Montesexto:

Las historias antiguas, más allá de justificar la beatitud o edificar la veneración sobre un santo en particular, contienen siempre una alegoría plena de significados que vistos fuera de la característica devocional y con mayor intuición mística, son enseñanzas que nos pueden ayudar a trascender estados de consciencia. La historia de Santa Margarita se inicia en la región de Antioquia, Asia menor, en la que Margarita era la hija de un sacerdote llamado Onésimo y cuya madre murió en el parto de la niña. Sin embargo, para la iglesia ortodoxa, esta historia se imbrica con la de Marina, una valiente mujer que decide hacerle frente a un dragón que devora campesinos de la isla con tan solo agua bendita y un facsímil de la santa cruz. El dragón devora a la santa quien permanece intacta dentro del vientre del dragón, mediante la señal de la cruz rompe la carne del monstruo y emerge de sus entrañas para librarse del oscuro trance. Coincidencialmente, Margarita significa “Perla”, así entraña la alegoría simbólica a la Perla que para lucir su esplendor, debe ser expuesta de su tosco envoltorio.
Hoy a escala global, la sociedad se encuentra en estado de convulsión. Los hechos desde distinto matiz, pintan de gris el presente y amenazan con oscurecer más el horizonte. La violencia extrema que orbita en derredor de la guerra en Siria, ha dado evidencias ciertas del proceso de <deshumanización> que hemos venido experimentando. El consecuente fenómeno de la migración que afecta el estado de confort de países que han alcanzado un nivel de vida apreciable, ha puesto a prueba el grado de “solidaridad” y “calidez humana” que debería acompañar a una sociedad en situación de progreso y desarrollo. No obstante, ha sido la segregación, el proteccionismo al extremo de xenofobia, lo que ha dejado desnuda la verdad de que “progreso material no equivale a evolución espiritual”. En Venezuela, la constante que <<debería seguirse de la máxima evolutiva>> que marca un avance constante, aun cuando a diferentes ritmos pero nunca marcha atrás… en esta historia no se cumplió. Una sucesiva escalada de hechos que han ido demostrando de modo contundente, que las condiciones de vida moderna que deberían estar maridadas con el progreso, acá funcionaron en reversa; y hoy el país se hunde en la más profunda crisis vista en su historia y que abarca el factor moral y societario.
Es por esto que una revisión más allá de los síntomas, que profundice en las causas, es indispensable si se quiere aplicar correctivos de fondo y que los cambios sean significativos. La historia de Santa Margarita es una alegoría interesante como marco de análisis de caso para la experiencia Venezuela. Si observamos el dibujo de Rafael podemos observar un animal fiero, dotado de garras y colmillos hechos para herir, para desgarrar y devorar. Una bestia poderosa, fuerte, más grande que cualquier condición humana. Por otro lado, la santa reflejada en una virginal mujer, que ilustra la belleza, la fragilidad femenina, la complexión delicada que no está dotada para la lucha, para el combate. Nótese además que no es una batalla de ejércitos, es individuo contra “la bestia”, el poder que intimida contra la belleza de la pureza. Lo más sublime de la naturaleza humana, en lucha contra la fuerza bruta de la bestia.

La condición física de Santa Marina o Santa Margarita no es equivalente al poderío de la bestia, de hecho el Dragón está fagocitando a campesinos, a labriegos que tienen mayor condición física que la vestal; ella ha de sucumbir ante el poder del Dragón hasta quedar dentro de su vientre, es el descenso a los infiernos. Se vence mediante los instrumentos superiores, que no están a la vista porque son invisibles al ojo humano que solo valora lo evidente, lo obvio, la supremacía física o material es aparente. La historia nos enseña que lo mejor del ser humano puede vencer la barbarie. Del interior surge la fuerza que vence a la bestia, la devoción y la fe están relacionadas con el aspecto más elevado del “ser humano”, no necesariamente es una alegoría a “abandonarse en la voluntad de Dios”, ¡no! Ese fue el error de la edad media. La clave está en sacar a relucir el culmen del espíritu humano que definitivamente es expresión de lo divino, de lo elevado y que es por más, superior a la fuerza de la bestia. ¿Qué implica esto? Inteligencia por sobre fuerza, fortaleza de espíritu antes que fuerza bruta, templanza opuesta al desespero. Es tarea de todos empezar a trabajar nuestra “perla” de manera que la liberemos del opresor, contaminar nuestro entorno con el espíritu humano superior de manera que se produzca una “masa crítica” usando los preceptos de la física; que alcance a superar la inercia de lo Dragón que oprime nuestra verdadera esencia. 
* Dibujo de Rafael DiSanzio de 1590 obsequio al Papa Sixto V.