sábado, 11 de febrero de 2017

Camino a la VI República.- Comentarios sobre el artículo: Venezuela, La Batalla Final.

Del artículo escrito por el profesor Heinz Dietrich, el 30 de diciembre pasado en la sección de Autores de Aporrea, muy pertinente por demás cuyo título encabeza este escrito[1], he querido emplear con mucho respeto, su estructura para ahondar en una crítica a nuestra actual situación ideológica que parece “atrapada en el tiempo” mientras que los acomodos social, económicos y tecnológicos en el mundo, nos han dejado atrás, peligrosamente rezagados, quedando cada vez más frágiles ante el espectro del progreso. Inalcanzable para nuestras posibilidades alcanzar como nación lo que Simón Bolívar designa a las futuras generaciones de gobernantes: “Dignaos conceder a Venezuela un gobierno eminentemente popular, eminentemente justo, eminentemente moral, que encadene la opresión, la anarquía y la culpa… Un gobierno que haga triunfar bajo el imperio de leyes inexorables, la igualdad y la libertad”[2].
El problema de errar en la búsqueda de la fórmula del progreso no es exclusivo de Venezuela. América Latina se debate entre fórmulas repetidas y contradicciones que hoy están en puntos suspensivos en el mundo entero; fórmulas que nos han sumergido en el subdesarrollo, la pobreza y la exclusión. Una debilidad crónica y dependencia que nos ha llevado a buscar desesperadamente malabaristas, magos y maromeros para que nos ayuden a encontrar el sendero perdido hacia el primer mundo. Hemos de referirnos a la dicotomía entre liberalismo y socialismo en Venezuela; por ser éste el país donde disfrutamos y padecemos. Resulta pertinente, ya que aquí se pone a prueba el mito de lo “imprescindible” de los recursos materiales para alcanzar la autonomía ya que en nuestro caso, desde los cuarenta años de democracia imperfecta, pasando por los más de tres lustros del Socialismo del Siglo XXI, se han administrado (o mejor dicho: dilapidado Giordani dixit) la más ingente cantidad de recursos provenientes del suelo, sin que ello haya colocado al pueblo en el camino del desarrollo y la autosustentabilidad de la nación. Al contrario, ha servido para que élites se hayan enriquecido de manera grosera y escandalosa haciendo de los bienes del Estado, botín de pocos. Aquí cobran más vigencia que nunca las palabras de Simón Rodríguez: “o inventamos o erramos”. En esto es impostergable que hagamos crítica profunda de nuestros paradigmas para producir ideas nuevas, que sean pilares para el desarrollo de una sociedad de bienestar y progreso.
Volviendo al artículo del Profesor Dietrich, citamos: “El resultado final del proceso de transición será determinado por los militares y la geoeconomía mundial. Ante ambos atractores, la MUD y la Troyka son operadores de segunda clase en un polígono de transición definido por fuerzas superiores.” Preocupa que nuestra discusión no alcance superar el paradigma anti-imperialista, la paranoia de yanquis persiguiendo “nuestro petróleo”. El mundo entero abjura del uso de los combustibles fósiles ante su nocivo efecto sobre el planeta. Los científicos del primer mundo trabajan incansablemente en la investigación para la generación alternativa de energías más económicas y menos contaminantes. Sumado a esto, el mercado se encuentra saturado por la sobreoferta que impulsa a la baja los precios del crudo. El levantamiento de las sanciones a Irán conjuntamente con Estados Unidos ahora en el escenario como proveedor en los mercados, compromete la ya dudosa ventaja de pertenecer al Club Petrocaribe como mecenas de una causa con cuestionables ventajas. El tiempo ha dado la razón a quienes como Juan Pablo Pérez Alfonzo, han descrito los efectos narcotizantes del petróleo a semejanza “del excremento del Diablo”; pues éste ha servido para aletargar las potencialidades de nuestro pueblo, atornillando la corrupción como una de las formas más viles de sometimiento y alienación; para exacerbar la cultura rentista que nos amodorra y atornilla el mito del país rico. Hoy podemos comprender que los años de bonanza petrolera y la deriva económica que produjo, no proporcionó a nuestra nación la autarquía[3].
¿Subsisten intereses sobre nuestra situación geográfica que puedan ser atractivo de potencias? Sin duda alguna, pero no solo para el “big-brother”. Venezuela como puerta de entrada a Suramérica es atractiva para las potencias que observan con interés estas ventajas-. Sumado esto a las riquezas en recursos minerales e hídricos estratégicos de que dispone el suelo nacional, hace de Venezuela un botín preciado. Más, ¿Acaso alguna de las potencias establecidas o emergentes privilegiarían el bienestar “del otro” por encima de los intereses y conveniencias de su propio pueblo? ¿Qué nos pasó en ese trance de inocencia en el que se han enaltecido los convenios con Cuba, República Popular de China, Irán y otras naciones para llamar a estos “de gran beneficio para nuestro pueblo”? ¿Realmente hemos de ser tan cándidos para pensar que algún peregrino gobierno hará “negocios” para promover el desarrollo de otra nación por encima de los de su propio pueblo, de manera que en el futuro se constituya en un rival en los mercados internacionales? No podemos enajenarnos del hecho que “la condición humana primitiva” priva cuando entran en conflicto intereses. Prevalece el principio darwiniano por sobre elementos románticos de consustanciación ideológica. En este sentido cobra fuerza la sentencia del Prof. Dietrich de que la transición será definida por “fuerzas superiores”. Alerta como las que enerva Eulogio Delpino, al calificar nuestro futuro como “la inminencia de una catástrofe”, no puede ser ignorada, ni mucho menos ser vista como contra-revolucionarias pues el interés de la República se encuentra por encima de la prevalencia de ideal político alguno.
Las fuerzas superiores saben que nos encontramos ante una estructura productiva casi extinta, reducida a ruinas. El desmantelamiento del aparato industrial que se suma a la progresiva obsolescencia tecnológica mediante estos tres lustros, mientras de manera contrastante la nanotecnología, la bio y neurociencia marcan el rumbo en los avances e investigaciones de las naciones del primer mundo. Entonces la cuesta para acompasarnos a los ritmos del mundo es “empinada y culebrera”. En lo pragmático, con carácter de urgencia en nuestra realidad venezolana; el tema económico dando síntomas de catástrofe, ha de ser afrontado mediante el consenso y aceptando que tan sólo un gran acuerdo nacional podrá salvarnos de que todo esto escale a dimensiones bélicas y justifique una dictadura a lo Pinochet (Mejor dicho a lo Mugabe, Pinochet era progresista).
La perspectiva profética que describe el Prof. Dietrich para ser desarrollada en tres fases (cambios institucionales a partir de la Asamblea Nacional y el 6E, confrontación de los extremos en pugna en la calle y caos, para dar paso a un régimen militar, para luego iniciar el surgimiento de la VI República), tiene su peso específico. Tan solo un acto de constricción de consciencia sobre las circunstancias, podrá prever un inminente y sangriento desenlace. Por todo esto, es de vital importancia que se convoque a un proceso de concordia oppositurum como lo apunta el Prof. Dietrich, las posiciones extremas deben quedar en el congelador, pertenecen al pensamiento de la barbarie. El petróleo, aún como eje de controversias -nuestra principal fuente de ingresos-, está en el banquillo con muchas probabilidades de ser sentenciado a muerte, si no tomamos medidas urgentes corremos el peligro de sumarnos a los países en estado de miseria… así lo entendió el mundo árabe y diversificaron a tiempo sus fuentes de ingreso, haciendo secundaria la renta petrolera. Las potencias emergentes están seriamente abocadas en este propósito y siendo parte fundamental del motor de la economía mundial, es un motivo más para ocuparnos en diseñar una estrategia económica seria para los años por venir. El pensamiento de izquierda debe ir a un estadio superior al antiimperialista, entrar a una etapa propositiva que propicie el desarrollo y la evolución equitativa de los pueblos. Debemos concentrarnos en promover soluciones que concilien lo mejor de la economía de mercado, con la conciencia social “no rentista” ni parasitaria; así lo entendió la República Popular de China y han adecuado su estatuto. El Estado no puede ser un apéndice del partido o viceversa. Los partidos de turno son administradores de un bien que es recurso del Estado y el cual no puede ser excluyente.
“La América española es original, originales han de ser sus instituciones y su gobierno. Y originales, los medios de unas y otro. O inventamos o erramos. La América no debe imitar servilmente, sino ser original.” Simón Rodríguez. Sociedades Americanas, 1828.




[1] Publicado en www.aporrea.org/autores/heinz.dietrich
[2] Discurso ante el Congreso de Angostura de febrero de 1819.
[3] Término derivado del griego y que se aplica en la economía para aquellos procesos de autoabastecimiento o autosuficiencia.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Desatando nudos

Tan inminente el fin de este año 2016 y en vista que la gracia de Dios nos permite mirar hacia el 2017 con expectativa de porvenir, a mis lectores deseo la bendición del Padre Eterno, el que conoce mejor nuestras necesidades y que ha de proveernos el más adecuado sendero para nuestra evolución. Para nuestra sociedad, manifiesto el deseo que podamos ir al encuentro de la paz y la concordia para construir una ciudadanía consciente, progresista y solidaria; para que se abata de una vez por todas el mal de la ignorancia que nos ha llevado por el rumbo de la severidad en el aprendizaje.
Este escrito contiene aforismos sin un orden específico, pero que intentan reflejar nuestras más  latentes angustias y enunciar nuestros males a manera de reflexión, queriendo hacer espejo de modo que enfoquemos nuestros males buscando que en consciencia de nuestra cuota de responsabilidad, busquemos aportar a la discusión que nos lleve a promover síntesis de los opuestos y producir una ruta consistente hacia el progreso.
-          Si quedase al menos una pizca de sensatez en los liderazgos del país, haríamos un alto y dejaramos la perogrullada de creernos estar librando una “batalla entre socialismo y capitalismo”. Ambos términos son por ahora superlativos con relación a su aplicación real. Necesitamos levantar la mirada hacia el futuro, ver que el sendero que transitamos es sumamente destructivo y que la perspectiva para las futuras generaciones es completamente sombrío y desolador.
-          Tan sólo desde un acérrimo y profundo odio hacia Venezuela, puede producirse este mapa que ha llevado a nuestra sociedad a fagocitar su propio tejido social, so pretexto de la “liberación del capitalismo”. Nunca nuestro tejido fue consistente, la inequidad marcó profundamente la psiquis de quienes vivieron al margen del progreso social, a quienes no alcanzaron a insertarse en el mecanismo del progreso, esquema que asume la 4ta. República o como se ha distinguido nominalmente a este período: “los cuarenta años del pacto de Punto Fijo”. Se fortaleció la dialéctica del amo y el esclavo, y aunque sin muestras escandalosas, siempre se mantuvo en latencia.
-          El liberalismo sí funciono, quien le echaba ganas progresaba. Podía estudiar, acceder a vivienda y empleo digno. No obstante tampoco era perfecto… sus debilidades son -las lluvias que trajeron estos lodos-. Hubo mucha gente que nunca supo cómo insertarse en el esquema de éste modelo; y tanto ellos con las generaciones consecutivas, crecieron montaraces. Sumen el aditivo perverso que nuestro Juan Pablo Pérez Alfonzo y Arturo Uslar dieron por llamar: “el excremento del Diablo”; que representaba la soterrada práctica del modelo extraccionista y distributivo que profundizó y consolidó la pereza y la viveza criolla. Hoy se transfigura en la omniabarcante corrupción que carcome los huesos de la República.
-          Para colmo, nuestras escuelas y universidades estaban llenas de ñangaros de tiza y borrador. Por lo tanto varias generaciones crecieron anhelando esa República de Tomás Moro: -Utopía-, donde todo era justo y todos vivían en la perfección de la igualdad, sin necesidad alguna de gobierno. Veneramos la figura el Che Guevara y de Fidel Castro; tal vez por ser los íconos de la contracorriente, alma que todo estudiante abriga con el anhelo de revolucionar el mundo e imponer “la justicia” sin saber muy bien que cosa es eso. Y para colmo de males, triunfa la revolución cubana (David contra Goliath) y el Imperio maluco le impone sanciones a Cuba libre, lo que le dio a Fidel la excusa perfecta para repartir escasez y miseria sin que le salpicasen las consecuencias.
-          Y así como en la Unión Soviética Socialista, Alemania Federal, la China de Mao, la Argentina de Kirchner y la RBV de Hugo Chávez, se les enredó el volador tratando de implementar el “sueño de Bolívar”; porque todavía nadie sabe bien cuáles son los pasos precisos del recetario de Carlos Marx. Bueno, diríamos que quien supo hacerlo mejor fue el Comandante Fidel Castro, quien por cincuenta largos años logró que su pueblo inmolase sus sueños, su derecho a una vida digna y acorde con las escalas de bienestar de la media universal… Quienes osaron soñar, le ponían balsas a sus sueños y partían a esquivar tiburones con la mira puesta en la Florida del imperio mismo. Así muchos de estos soñadores han brillado en el arte, el deporte y muchas cosas más; habiendo conquistado el miedo y con fe cierta en que “sí se puede”.     
-          Tomando inspiración en el pensamiento de Simón Rodríguez: “¿Dónde iremos a buscar modelos? La América Española es original. Original han de ser sus instituciones y su Gobierno. Y originales los medios de fundar unas y otro. O inventamos o erramos”. No hemos de inventar el agua tibia, si desde la casa del pensamiento y el conocimiento como lo es por excelencia la Universidad, tomamos el modelo que han asumido la mayoría de las naciones, para mayor precisión, índices que emplean las naciones con mejores índices de progreso y bienestar[1], vemos que los cortes de gobierno son de la más diversa índole. Por lo tanto, si tenemos un modelo base comúnmente aceptado como lo es el liberal, sus debilidades han de ser rectificadas y moderadas con las ideas sociales para producir un Estado de corte socialdemócrata que ha sido fórmula proveedora de bienestar a quienes han asumido con responsabilidad el modelo. Aquí tiene que estar centrada la discusión hoy, de manera urgente… está muriendo nuestra gente por la tozudez de algunos, la ignorancia de otros y la indiferencia de otro tanto.
-          Nuestra experiencia tiene que servir para algo y haciendo exégesis de lo vivido, tuve la oportunidad de estar hace algunos años en Cuba y compartir con la gente de a pie. Algo que pude apreciar del cubano, es cómo valoran las cosas “magníficas” con que la vida nos obsequia día a día, pero que por cotidianas pasan desapercibidas. Una tarde a la orilla de la playa viendo el atardecer, ese espectáculo maravilloso que es el concierto de olas adornado el horizonte con los colores inigualables que deja el sol en su ocaso… el valor de la amistad y la valoración del aquí y ahora en un grato momento, el querer perpetuar en la memoria un abrazo, un gesto… “porque es el más valioso que tengo, mañana no sé si se producirá otra vez”. La seguridad de que somos algo más que esta materia… y que no importa ahora que seremos pero la certeza de “ese instante que te demuestra lo trascendente del pensamiento, de lo espiritual, lo ceremonial, lo maravilloso.
Ojalá que esta tormenta que vivimos nos haga mejores personas. Que nos permita ver hacia dentro porque en período de abundancia no nos acordamos que existe el hambre. Tengo fe porque he visto que con la adversidad, la solidaridad emerge y se crece. Que esa misma adversidad nos sirva para darle un alto a lo vano para ejercer de una vez por todas, nuestra condición de “humanos”. De espíritus viviendo la experiencia de un cuerpo. Que el 2017 sirva para reconciliarnos y encontrar juntos el camino, es tarea de todos.



[1] Legatum Institute, publica cada año el índice de posiciones de países con relación al bienestar de los ciudadanos, tomando elementos clásicos como por ejemplo: economía, educación, salud, gobernanza, entre otros que evidencian el grado de progreso que tiene el país. Por cierto ocupando el vergonzoso sitial No. 105 ente Honduras e Irán, incluso a sabiendas que las cifras oficiales gozan de dudosa credibilidad ya que señalan que estos índices son “modelos burgueses de ver el mundo”. Ref. http://www.prosperity.com/download_file/view_inline/2833 

viernes, 18 de noviembre de 2016

Il Gattopardo.-

    Es una obra escrita por Giuseppe Tomassi di Lampedusa en 1957, cuyo protagonista es Don Fabrizio Corbera. Está ambientada en la Sicilia de finales del siglo XIX y recrea con cierta melancolía la agónica transición de la aristocracia que reviste a Don Fabrizio, Príncipe de Sicilia; para dar paso a la unificación de Italia con la emergencia de nuevas élites que se ajustan mediante erigirse una nueva burguesía. Tancredi Falconeri, sobrino del Principe Fabrizio, encarna la clase acomodaticia que saca provecho de las circunstancias y que, a pesar de haber combatido en las fuerzas de Garibaldi, conforma alianzas con el alcalde Caloggero Sedara, quien además tenía una hija de exuberante belleza, Angélica, y quien por supuesto será el codiciado anhelo de Tancredi.
    El nuevo reino de Italia organiza elecciones usando todo el poder del Estado para promover su candidato. Don Fabrizio resiente la inequidad de esta acción ilegítima de favorecer el candidato de gobierno, no obstante sufre una gran desilusión al ver que el pueblo vota masivamente por el postulante oficial sin darle importancia al fraude del ventajismo. Don Fabrizio es un hombre romántico y apegado a principios pues, la vida prueba el tamaño de su honor al serle ofertado por el nuevo gobierno, un escaño en el senado; a lo que responde con esta concluyente frase: “mi orgullo es más fuerte que mi miseria”. Don Fabrizio ha de observar cómo se desvanecen las estructuras que han sostenido por tanto años la aristocracia y hasta miembros de su familia tranzan valores para no perder privilegios, como resultaría ser el caso de Tancredi y Angélica. Tanta tristeza y desencanto van socavando la vitalidad de Don Fabrizio que le llevan a su muerte en 1883.
    Concetta, la mayor de las tres hijas de Don Fabrizio que habían entrado en enclaustro como una forma de evasión o tal vez para protegerse contra la dureza de la realidad, interpreta lo que puede interpretarse como uno de los eventos culmen de la historia. Concetta que se había dedicado a coleccionar reliquias falsas de santos, y que tal vez como memorabilia de la atmósfera de su padre, entre sus haberes guardaba el cuerpo embalsamado de “Bendicó”, el perro manchado de su padre y a quien se debe el título de la novela. Arrojó pues el cuerpo de Bendicó por la ventana y para mostrar que el tiempo es el aliado del olvido pronuncia una frase que hoy se ha hecho célebre: "Luego todo se apaciguó en un montoncito de polvo lívido". Así mismo, los resabios de bien y quienes los sucitan, siempre pasan al olvido y tendrán el efecto de una pequeña polvareda. 
    Il Gattopardo es la equivoca alusión (hecha adrede) al Leopardo africano, nombrado a propósito de esta manera para destacar la desfigurada acción que ejerce el Leopardo para mimetizarse en la naturaleza para su supervivencia. De esta manera la novela de Tomassi identifica a la perfección los diferentes comportamientos que asume el político ante los cambios caprichosos del poder. Además, es de relevancia un tema que aborda esta novela y que se refleja en un diálogo entre Tancredi y su tío Fabrizio. "Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi". Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie. De aquí deriva la aplicación en ciencias políticas al “gatopardísmo” o también “Lampedusismo” mayormente conocida en la cultura europea, para identificar a quienes con facilidad transigen a sus verdaderos motivos y valores para no perder privilegios o ser señalados.
     Duramente criticado por los positivistas pues de su lectura derivaron que Tomassi defendía el -status quo- de la aristocracia y por parte de los intelectuales de izquierda, le acusaron de “ausencia de consciencia de clases” por considerar que subestimaba de ignorante al pueblo siciliano por haberse inclinado al voto por la unión de los reinos. No obstante, de esta historia queremos rescatar en primer lugar, el valor que tiene para Tommasi los principios y valores como eje de la vida del hombre de bien. Que quien se reconoce como hombre consciente, no transige sus valores por la comodidad ni privilegios. Que el uso de los bienes del Estado para provecho propio o para comprar voluntades, es un acto aberrante así sea so pretexto del fin más noble.

     Y un hecho que parece intuir Tomassi de esta etapa de la historia, hay un dejo de melancolía ante el avance de lo que no puede evitar, que parece indetenible aunque doloroso a la vez… "Nosotros somos leopardos y leones, quienes tomarán nuestro lugar serán hienas y chacales. Pero los leones, leopardos y ovejas seguiremos considerándonos como la sal de la tierra."

martes, 1 de noviembre de 2016

Diálogo.-


"Al tomar una decisión de menor importancia, siempre he visto la conveniencia de considerar todos los pros y los contras. Sin embargo, en asuntos vitales, como la elección de un compañero o una profesión, la decisión debe venir de lo inconsciente, de algún lugar dentro de nosotros mismos. En las decisiones importantes de la vida personal, creo que deberíamos regirnos, por las necesidades internas profundas de nuestra naturaleza."
Sigmund Freud

Cuando nos toca decidir, la complejidad de dicha decisión crece de manera directamente proporcional a la cantidad de personas involucradas. En estos aciagos momentos de nuestra nación, la decisión de cómo salir de la crisis tiene a todo el país en vilo por los términos y alcances de dichos acuerdos. La crítica se ha tornado mordaz contra los que han tomado posición y han decidido en representación del sector opositor. En la consulta realizada en diciembre del 2007 para la reforma constitucional promovida por Hugo Chávez, la cual entre sus propuestas presentó la reelección inmediata y extensión del período presidencial a siete años, este referendo fue negado mediante el voto mayoritario de la población; a lo que el difunto calificó como “victoria de mierda”, dejando entrever y como fue ampliamente comentado, tras bastidores las FAN jugaron un papel clave en que se acatasen los resultados. No obstante, y ante el parangón que resultaba el artículo 345 de la Constitución, el cual señala que una consulta negada no puede ser presentada nuevamente, sabiéndose acreedor de una alta aceptación en la población y al mejor estilo de Robespierre: “Si el gobierno revolucionario debe ser más activo en su marcha, y más libre en sus movimientos, que el gobierno ordinario ¿es por ello menos justo y legítimo? No”.[1]
Esta ha sido la jugada para desprenderse de los límites que impone la institucionalidad y consecuentemente de los controles que se ejercen desde órganos libres de compromisos políticos o ideológicos, lo que ha acarreado la entronización de la corrupción como el cáncer que carcome las estructuras de la República. Volviendo sobre nuestro tema, Raúl Isaías Baduel tomo decisiones que resultaban contrarias a los “intereses de la revolución” y su costo fue la prisión. Las acusaciones por delitos de corrupción no alcanzaron a autores más obscenos pero que sí se vacunaron con la “lealtad al proceso”.
Por los motivos archiconocidos, Hugo Chávez debía abandonar el tan codiciado poder y decide (o hicieron que decidiese) transferir la investidura de su hegemonía en el PSUV a Nicolás Maduro quien habría de medirse en elecciones a Henrique Capriles en el 2012. Los resultados se traducen en 235 mil votos a favor, equivalentes a 50,66% de los votos y una nube de incógnitas con relación a la transparencia y veracidad de los resultados. Luego, un reto no cumplido que lanzó el triunfador: “vamos a abrir todas las cajas”. Un importante sector que apoyó la opción Capriles le tilda de cobarde por no conducir a las multitudes a Miraflores para reclamar y pugnar físicamente el triunfo. Ahora bien, considerando que el modelo aún seguía en “modo promesa”, que la esperanza de “suprema felicidad” aun está de duelo por la reciente desaparición del líder supremo y que la suerte truncó momentáneamente el logro que el hijo escogido habría de realizar. Entonces, ¿Cuál era la posibilidad de arrebatar por la fuerza lo que con ímpetu sostenía un sector nucleado alrededor del dolor por la desaparición del líder supremo? ¿Estaría hoy este mismo sector opositor recriminándole a Capriles el derramamiento inútil de sangre y culpando a "su Ego y ambición de poder” por empujar a las masas a una suicida empresa? No olvidemos que la metáfora utilizada por Capriles del toque de cacerolas para "drenar la arrechedera" fue tomada como una apología al delito para atribuirle los hechos de violencia cuyas víctimas siempre han estado en el lado de la oposición (no es suficiente evidencia que no hay un equilibrio de fuerzas en la diatriba?). 
Hoy los cohetes van contra la MUD por su participación en el diálogo. Ahora bien, antes de proceder con los descalificativos sería bueno detenerse a cuantificar los pros y los contras. En primer término, el diálogo es la institución por excelencia que permite dirimir sin violencia los desencuentros y alcanzar acuerdos mediante mutuas concesiones que viabilicen un pacto. No podemos soslayar la urgencia de encontrar una salida pronta a la crisis; no obstante, los extremismos dificultan alcanzar acuerdos medianamente satisfactorios. “Es indispensable suspender la emocionalidad y cuantificar con sensatez, todos los aspectos que están en juego y sujetos a las decisiones que puedan tomarse.
Estando el monopolio de las armas en control del Estado (olvidemos posibles institucionales, esperanza de iluminación repentina, etc. En estos escenarios las probabilidades no cuentan), ¿Cuánta seguridad tienen quienes promueven una salida por la confrontación, de que al menos recibirán la protección de las Fuerzas Armadas ante un previsible ataque de fuerzas violentas que están atentas a la reacción opositora? Aun contando con dicho respaldo, ¿Cuál será el costo en vidas ante una segura confrontación armada entre los factores extremos de las partes en conflicto? ¿Cuál será el daño colateral si la confrontación torna a bélica en suma de destrucción para un país abatido, acorralado por la escasez de alimentos, medicinas...? Con honestidad y en frío: ¿Quién es tan insensato para creer que Venezuela puede salir bien librada de una confrontación bélica en tan precaria situación social?
Por tanto, cada centímetro ganado mediante el diálogo, a pesar de los emisarios, de la contraparte, de los árbitros, etc. lo más importante es la calidad de los resultados; y que se detenga la barbarie que se cierne cierta sobre el porvenir… Y una reflexión para quienes se niegan a participar en el dialogo… aunque con sobradas y justificadas reservas, es más útil su beligerancia “dentro”, que los gritos que puedan proferir afuera de la alternativa democrática. Análogo a la experiencia de la elección de diciembre de 2005 en que la oposición se replegó y entregó en bandeja de plata la asamblea a los destructores de la nación, pareciese que no hemos aprendido la lección. Se participa dentro, afuera se diluyen los esfuerzos. Son momentos de razón, no de emoción.


“Se puede tener por compañera la fantasía, pero se debe tener como guía a la razón”.
Samuel Johnson.

* La foto que encabeza el artículo pertenece a Hector Rondón Lovera y fue tomada durante los hechos conocidos como "El Porteñazo" en el que el padre Luis Ma. Padilla auxilia en medio de la balacera al caido Tte. Luis Rivera. 




[1] “Por la felicidad y por la libertad”. M. Robespierre.

viernes, 21 de octubre de 2016

¿Urgente o Importante?

Había dejado de escribir porque el leiv motiv de pretender comunicar ideas ante la urgencia de una situación como la que atraviesa el país, es querer aportar en positivo a la solución y no por el simple ejercicio intelectual. Pero tristemente no es de nuestros hábitos leer, y aunque como dijo Borges: “El verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta el modo imperativo”, hoy urge escribir con la esperanza que llegue al menos a dos o tres... Y es que como parte del mal que nos aqueja, el inmediatismo es antagónico a la lectura. Además, el inmediatismo luce como factor común en cada uno de los males que nos aqueja desde tiempos inmemoriales, y que se ha profundizado de manera exponencial en el inconsciente colectivo. El deseo de soluciones instantáneas está vigente desde los diferentes estratos del bachaqueo, hasta el “Maduro vete ya”. Debemos tener en cuenta que las sociedades son entelequias, en realidad, a semejanza de los organismos vivos multicelulares, la sociedad es lo que la suma de individuos agregan desde sus virtudes y también de sus defectos; y de ésta suma se constituye el arquetipo que supera la individualidad. Y si bien es cierto que para trazar un mapa preciso que nos guíe a salir de esta crisis de la que “siquiera sospechamos la gravedad y magnitud”, necesitamos saber dónde estamos parados; despejar la compleja personalidad arquetípica del venezolano. Debemos hacer análisis serio, concienzudo y honesto para comprender que el origen del mal no está “en los otros” como comúnmente queremos ver, sino que desde nuestras pasiones hemos puesto nuestro grano de arena en armar todo este lío que nos aqueja.
Así como urge un acto de constricción para reconocer las aguas de donde surgen estos lodos, urge de manera consecuente y paralela, la constitución de un frente amplio que releve de momento la partidocracia, para dar paso a un acuerdo nacional para enfrentar la crisis. No es posible seguir viendo como los liderazgos de oposición hacen malabares que sostengan la cohesión forzada de la MUD y a su vez mantener a tiro los posibles privilegios para la próxima elección a gobernadores, alcaldes, concejales y bedeles de escuelita (con el perdón de los queridos bedeles)…  A grado tal es la entropía que ante los signos de vida de la sociedad civil, se le comienza a mirar como competencia y a todo el que habla de “Sociedad Civil” se le tilda de ejercer la anti-política. No pocos han salido a criticar al Padre Arturo Sosa cuando dice llanamente: “ni el gobierno ni la oposición tienen un proyecto para Venezuela”. Por Dios, este momento exige que se amplíe la base participativa a todo ciudadano colegiado o no que desee contribuir y sumar a una iniciativa de proyecto serio de país. La lectura ilusa que alega que la oposición "construyó un triunfo el seis de diciembre" debe ser vista con mayor detenimiento; creemos que el partido que más votos sacó se llama: “Descontento”. En este momento el partido político más grande en Venezuela se llama “Desilusión” y reconocer esto es un ejercicio de humildad. Por lo tanto, debemos enfocar los esfuerzos en:
1ro.) Comprender que estamos ante una encrucijada: a) Hacia un choque de trenes en el que no habrá ganadores sino un sector que pierde menos que el otro; y que consecuentemente agudizará la crisis y prolongará el plazo de ajustes una vez que se regule el conflicto, para luego reconstruir el país. b) La posibilidad de un diálogo con mediadores “no parcializados” que establezca cinco puntos mínimos de acuerdo y con escala de mayor a menor urgencia, para que se desarrollen de manera “conjunta” y detener la erosión del caos.
2do.) Para que la oposición tenga la presencia que requiere para subir su estatura, es necesario que se despoje provisionalmente de colores políticos y se vista de vino tinto. El diálogo necesariamente comienza a lo interno y con el fin de constituir un frente amplio que se exima de parcialidad política alguna, sino que como primer requisito exija credenciales que evidencien su competencia o área de experticia. Es por esto que la “Sociedad Civil” trasciende la parcialidad política para dar paso al sentir Republicano y Nacional. Esto marca la restitución de la meritocracia como forma de participación pública. Ya vendrán tiempos mejores en los que la exquisitez de un menú de opciones políticas tenga cabida en la escena nacional.
3ro.) El dialogo implica “la concesión mutua de posiciones y ventajas” aun cuando ello pueda ser interpretado o asociado a “impunidad”. No pueden acercarse los extremos mientras se mantengan condiciones “irrenunciables”. No obstante, si pensamos con responsabilidad el valioso tiempo que se pierde sosteniendo; por parte del gobierno su posición hegemónica a sabiendas que el país se hunde aceleradamente en la corrupción, la incompetitividad y la delincuencia… Por otra parte, un sector opositor sediento de venganza, queriendo que paguen sus culpas los corruptos, que se vengue la sangre derramada de los inocentes, etc. Mientras se sostengan estos dos extremos en pugna, que son posiciones per se irreconciliables, el país sigue avanzando en el abismo de la mala nutrición que repercutirá en una generación limitada genéticamente para competir en la real batalla que se libra en el ámbito internacional que se llama “productividad y creatividad” y en el cual ya hemos perdido varios niveles.  

El momento actual exige grandes decisiones. Incomodas tal vez, pero novedosas y colectivas por sobre todo (aquí vale el "inventamos o erramos" del gran maestro Simón Rodríguez). Todo indica que si continuamos en la ruta inmediatista, los resultados serán precarios y poco sostenibles. La institucionalidad, el tejido social, la educación, la productividad, la estructura productiva, los valores... la República, está gravemente enferma y con tratamiento ambulatorio no podemos esperar que revitalice. Depende de todos y con especial énfasis en los liderazgos que comprendan que no se puede seguir remando en sentidos opuestos y con un peso muerto en medio del barco… en algún momento la nave se parte a la mitad y naufraga. Hace falta un poco de sentido común y un mundo de corazón…